“Nombre, tu, que vas a tener SIDA…”

Foto: Enrique Castro

Morelia/Enrique Castro/acueductoonline.com

Narciso Juárez ayuda a colocar los módulos y el moño gigante que simboliza la lucha contra el SIDA, tiene 71 años, es originario de Morelia y es portador de VIH.

“Me diagnosticaron en 1997, en ese momento no estaba tan fácil el medicamento, ahora si es fácil, pero solo estando en Morelia”.

Lo dice sin problemas, accede a platicar sin ningún tapujo, es acomedido en las actividades y en las palabras, no duda en sacar sus sentimientos, incluso pareciera que quiere decir todos los temas al mismo tiempo.

“A la gente le da miedo (cuando la diagnostican con VIH), como yo lo tuve, duré dos años sin tomar medicamento…

“En ese tiempo el secretario de Salud no me creía”: y, parafraseando al funcionario de ese tiempo, platica lo que le dijo: “nombre, tu, que vas a tener SIDA, tú tienes 50 años, con que vivas 10 años más ya está a toda madre”

Y sigue con sus descripción física y su sentir en aquellos años: “soy portador, soy cero positivo, llevo 21 años así, al principio es como todo, se te baja el mundo, afortunadamente ya era viudo, al menos ya estoy solo, mi hijos ya estaban grandes, me costó mucho trabajo.

Habla de que tuvo que ir a ver al Presidente de la República para que le dieron medicamento, en ese tiempo valía como 18 mil pesos.

De repente ríe y platica alguna anécdota combinada con el tema que antes hablada, los mezcla y termina con un “¿como ves?”.

Él es pintor automotriz y después que le dieron la noticia comenta que “seguí trabajando como si nada, el VIH no lo tengo en la frente, lo traía mentalmente, trabajo normal”.

Y, señala, y hasta la fecha, tengo muchos amigos que ni saben, a mí me vale, la gente no me va a dar para comer ni para comprarme el mediamente” y en referencia a la plática que hacía, la justifica, “lo hago con el fin de que la gente se dé cuenta si tiene el problema, no es fácil, un chingo de cuates mueren gacho, pero gacho, gacho.

“La gente diagnosticada debe tomar su medicamente, y la sociedad debe aprender a convivir, no porque te toque o abrace se contagia”

Don Narciso, como muchos, es portador del virus, es decir, gracias al medicamente lo mantiene controlado y no desarrolla SIDA.

No tiene problemas de salud y se ve entero aun, platica de manera fluida y se encuentra bien de ser responsable y seguir con su tratamiento al pie de la letra.

Sin embargo, dice que esto es en Morelia, donde sí hay medicamentos y atribuye también a la cuestión de cada caso la evolución de la enfermedad “estando aquí en Morelia o si estas en otro lado depende de ti (el medicamento) pero es un gasto y ese es un problema; no quieren poner otro Capasits y mucha gente se ha muerto por eso, primero les da pena luego los médicos no están capacitados… la cosa es en los ranchos”

La plática comienza a llegar a su fin debido a las ocupaciones que deben hacer, pero sale a flote una labor que hace y la cual es acompañar a personas con SIDA desarrollado
“Lo acompaño porque se necesita a una persona; es mejor morir con alguien que esté en tus mismas condiciones y que tengas la manera de ayudarlo por ejemplo en el baño, al principio si me daba asco, pero se me fue quitando porque tenía que hacerlo…

“Los familiares los dejaban ahí como perros y yo comprendo su sentimiento y dolor”. Respira y termina la conversación: “¿Como ves?”.