Uricho, Erongarícuaro, Mich. | Dora García Hernández/Acueducto online.- A un día de la celebración de la Noche de muertos, la comunidad indígena apresura los preparativos para recibir a las ánimas.
Aquí se puede percibir la armonía de los habitantes, sus sonrisas al reunirse y hacer entre todos, el famoso arco floran que será levantado en el cementerio de este sitio.
Un arco lleno de la tradicional flor de cempasúchil, que es la que, con su colorido y su aromático olor, engalana todo el camposanto y más allá, las angostas calles de esta comunidad.
Asimismo, todas las casas sitúan sus enormes altares, repletos de exquisita fruta, el exquisito pan de muerto, las infaltables calaveritas de azúcar y la llamativa flor naranja, haciéndose lucir majestuosamente.
Niños, niñas y adultos se preparan desde días atrás, recolectando el material como los palos, mecates, tablas y la flor para adornar el gran arco por el que se distingue éste lugar.
En total, son más de 48 horas, dos días, para terminar dicho arco, con la ayuda de aproximadamente 15 personas, pero lo que se percibe es que lo hacen de una forma única y con alegría tras recibir estas fechas.
Ahí, doña María, quien afanosamente maquilla la tumba de sus difuntos, nos explica que “la flor de cempasúchil significa el camino para las almas que nos visitan, es la luz que ellos siguen cada año”.
Algunos turistas ya empiezan arribar a esta comunidad, tomándose fotos en cada uno de los rincones, y para contemplar el arco del que se habla, pues es por lo que muchas personas se animan a conocer.
La gran fiesta que se espera es llamada “La velación”, pues es aquí donde los lugareños se reúnen para recibir a sus seres queridos, pues cada año se festeja, ya que es un ritual que ellos celebran año con año; solo faltan horas.





