“No tenemos nada, solo aplausos”

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich./Xana Zamudio.- “Lo de la música es por tradición generacional. Mi padre, mis abuelos fueron músicos también”, dice con orgullo Antonio silva, un mariachi de la capital michoacana que asegura ya tiene un mes sin trabajo debido a la suspensión de eventos por coronavirus en la ciudad.

“Con el grupo que yo ando, ‘Mariachi Emperador’, trabajamos a través del contacto por llamadas telefónicas y redes sociales. Llevamos nuestra música a todo tipo de eventos; bodas, nacimientos, entierros y todo aquello que a la gente se le ocurra festejar, pero con esto de la contingencia, pues no hay nada.”

Antonio toca la trompeta y el violín desde hace 25 años y asegura no haber vivido una situación así nunca, aunque comenta que con o sin coronavirus, los músicos no tienen un respaldo económico para quienes deciden ejercer, “es muy bonito esto, pero si muy sufrido; no es muy rentable”.

Continúa, “este trabajo es muy descuidado en la cuestión de prestaciones sociales. No tenemos un sueldo fijo ni prestaciones sociales de nada”.

Y, aunque dice que las temporadas altas son en mayo y diciembre, esta vez la situación será distinta, “este mes debería ser muy bueno para nosotros, pero estamos hablando de que todo esto se suspende, desaparece, no hay ingreso y, como vemos, la situación va para largo”.

“A pesar de que esas temporadas en otros años son buenas, pues apenas alcanzaba para ir pagando lo que debemos”, comenta Antonio con pesar, pues dice tener que pagar renta y otros servicios indispensables para que los cinco integrantes de la familia sobrevivan.

“He pedido prestado e intentando que lo poquito que hay en casa, racionalizarlo, para que alcance”, dice con pesar ante la incertidumbre del día a día para poder comer.

El músico asegura estar preocupado y no encontrar una salida viable, pues dice no tener muchas opciones, “el problema también es que no podemos estar buscando otro tipo de empleo, ni otras alternativas porque no las hay”.

Finalmente, comenta que, “los aplausos y estar conviviendo con otros artistas es muy bonito porque hay mucha gente que aprecia nuestra labor, pero hoy estamos preocupados y sin salida”.