No solo Guerrero: denuncian desplazamiento en Apatzingán

Camila Cortez / La Chambita

Mientras el desplazamiento forzado en estados como Guerrero concentra parte de la atención nacional, en comunidades de Tierra Caliente, Michoacán, familias enteras aseguran estar viviendo una crisis similar lejos de los reflectores.

Habitantes de Acatlán, La Salatera, Las Anonas, La Limonera, El Morado, La Bejuquera y Los Tules denunciaron que alrededor de 310 personas fueron desplazadas tras el retiro de tres bases militares que operaban en la región.

En un testimonio anónimo, una persona desplazada aseguró que las familias comenzaron a abandonar sus comunidades apenas un día después de la salida de las bases. “No vivimos en Guerrero, pero en el municipio de Apatzingán habemos muchos desplazados”, expresa.

Los pobladores acusan omisión por parte de autoridades estatales y municipales ante el incremento de la violencia y aseguran que la presencia militar funcionaba como contención frente al avance de grupos armados en la región.

“Estamos pidiendo ayuda. Somos familias completas con niños. El gobierno no nos escucha”, señala el testimonio.

La situación de violencia en esta zona ya había mostrado señales meses atrás. En octubre de 2025, la primaria Francisco I. Madero, ubicada en Acatlán, suspendió actividades tras un ataque con drones registrado en la comunidad. Antes de ese hecho, al menos 25 alumnos ya habían dejado de asistir debido a detonaciones y enfrentamientos cercanos.

Además del desplazamiento de familias enteras, habitantes reportaron ataques a vehículos particulares y comunidades prácticamente vacías por la inseguridad.

El pasado 5 de mayo, el Observatorio de Seguridad Humana de Apatzingán (OSHRA) también denunció desplazamiento forzado en otras comunidades cercanas de la región, advirtiendo un aumento de la violencia en distintas zonas de Tierra Caliente.