» No hay de otra, hay que chingarle» José Guadalupe operador de microbuses.
Acueducto | Erik Sánchez.- El 302 de la línea de oro en la terminal del norte de autobuses de Morelia, es el que por trece años a manejado, José Guadalupe Martínez Cortéz.
Con 48 años de edad y una experiencia en operar autobuses de más de treinta años, José se siente satisfecho de ser un operador, ya que a sus palabras es lo único que sabe hacer, manejar.

» Empecé como cobrador a mis 17 años y cumpliendo mi mayoría de edad empecé a operar autobuses, es lo único que se hacer, manejar, y me siento bien»
José Guadalupe, es el sustento de dos de sus hijos y su esposa, comenta que el Covid-19 también afectó a él y su familia ya que solo salía para comer y en ocasiones ni para el diesel.

» El Covid me perjudicó a mi y a mi familia, ya que trabajaba un día si y otro no, en ocasiones salía para comer y en otras ni para el disel, no hay de otra, hay que chingarle»
José Martínez es uno de los más de 250 operadores de autobuses que se encuentran en la terminal del norte, quienes también sufrieron los estragos de el mortal Virus.






