Narco, “hasta en las tortillas…”

Imagen: Enrique Castro

Morelia/Vianey J. Cervantes

Como parte del Panel “Seguridad hoy: Políticas públicas, diagnóstico, análisis y propuestas”, el diputado priísta Wilfrido Lázaro Medina, el diputado panista Carlos Quintana Martínez, el presidente municipal de Tangancícuaro, Arturo Hernández Vázquez y el secretario de Seguridad Pública en el Estado, Juan Bernardo Corona Martínez, fueron parte del II Foro Internacional de Seguridad en Michoacán, donde se realizaron dos preguntas generales respecto a la seguridad en la entidad:

“Teniendo en cuenta los índices delictivos, la seguridad pública en Michoacán, ¿es política o especialidad? y, qué es lo que rige la seguridad pública en Michoacán, ¿orden público o gobernabilidad?”.

Quien tomó la voz fue el secretario Juan Bernardo Corona, quien, enfáticamente y rebasando el tiempo programado, afirmó que la Seguridad pública es la prioridad del gobierno estatal, pues sin ella “no hay avance económico, no hay crecimiento, no hay desarrollo”. Recordó que cuando el gobierno de Silvano Aureoles Conejo tomó el poder, la situación de Michoacán era sumamente precaria, pues el narcotráfico controlaba “hasta la venta de un kilo de tortillas”, sin mencionar el poder dentro de los poderes de gobierno.

Sin dar una respuesta exacta a las preguntas, afirmó que se trabajó con especialistas internacionales sobre estrategias de seguridad, así como un diagnóstico “claro y puntual” de la situación que prevalecía en los 113 municipios, se ubicó dónde operaban las principales células delictivas que operaban en Michoacán. Aclaró que la primera debilidad que se detectó en este análisis era la carencia de una policía que fuera digna del estado que representaba, que era débil, sin siquiera las certificaciones necesarias y con nexos delictivos, por tanto, se realizó una convocatoria para los ciudadanos que formaron las nuevas fuerzas policíacas, lo que dio como resultado a la Policía Michoacán.

Además, se realizó una mejora en equipos, en armamento, en preparación y profesionalización de los elementos. “La meta es tener la mejor policía del país, por esto, se unificó un solo Mando Policíaco”. Se crearon puentes con el gobierno federal y se hizo una reconstrucción de los elementos de forma integral. Se diseñó la estrategia de regionalización de los elementos. Finalmente, tras divagar y sin dar respuesta clara, se limitó a mencionar que “en ciertos rubros, la incidencia delictiva se mantiene, pero en otros se ha reducido. Esta es una tarea de todos”.