Morelia/Redacción
Esta vez es Nahuatzen quien decide deslindarse del Estado, inconformes con el gobierno del actual Presidente Municipal, Miguel Prado, quien es acusado de extorsión y secuestro por los mismos habitantes.
De acuerdo a documentos de la comunidad, desde el 04 de octubre del presente año fue firmada y acordada la decisión de imponer un autogobierno, compuesto de un Consejo Ciudadano de ocho personas, dos por cada barrio del municipio.
Nahuatzen está siguiendo así los pasos y el ejemplo de Cherán, otro poblado ubicado en la meseta purépecha que, en 2010, decidió regirse por usos y costumbres, hartos de la indiferencia del gobierno, el crimen organizado y la tala ilegal que iba acabando con sus bosques.
Fue aquel 4 de octubre cuando se llevó a cabo la instalación legal del Consejo Ciudadano como órgano de gobierno y así entrar en funciones e iniciar las acciones necesarias para que sea reconocido a nivel estatal y federal.
Sin embargo, el alcalde perredista se negó a entregar el poder a los pobladores e iniciaron un plantón y la toma del Palacio Municipal, donde, horas más tarde, unos encapuchados agredieron a los manifestantes, lo que causó la detención de dos funcionarios que ya fueron liberados.
La violencia estalló de nuevo, después de una tensa calma, el miércoles pasado, cuando policías antimotines ingresaron al pueblo con el objetivo de recuperar Palacio Nacional, con saldo de una patrulla incendiada y varios golpeados, sin saldos mayores.
En rueda de prensa, Miguel Prado aseguró que quienes incitaron las manifestaciones buscan tener el control de la Seguridad Pública con “fines oscuros”.
“Mi vida corre peligro por estos personajes que me han amenazado y se han dedicado a cosas oscuras”, advirtió.
Los pobladores de Nahuatzen exigen al gobierno la destitución del director de Seguridad Pública, apodado “El Toro”, y del alcalde, pues los acusan de extorsión, secuestro y vínculos con el crimen organizado; así como el reconocimiento de su autogobierno, rigiéndose por usos y costumbres.





