Morelia/Miguel Ángel Santos
Los zombies han invadido la ciudad, chicos y grandes están por todos lados, la sangre se puede ver a simple vista.
La marcha de los muertos vivientes comienza con los más pequeños, un grupo que por su tamaño no dejan de infundir terror, pues se ven hambrientos y dispuestos atacar a los transeúntes, siempre acompañados por sus padres.
Entre gritos un zombi más grande alerta a los espectadores del peligro: civiles a las orillas o los llenaremos de sangre y después suelta un gruñido.
Seguido a ellos iban los zombies lentos, zombies que llevaban, con una caminata lenta, el ritmo que por ser muchos y por su lento caminar pareciera que piensan que en cualquier momento alcanzarán a su presa.
Afortunadamente no todo está perdido pues un grupo de exterminadores están listos para combatir a la plaga.











