Morelia/Acueducto
Ha muerto el can mayor, don Pedro Aguayo Damián, el can de Nochistán, el único e inigualable Perro Aguayo.
Don Pedro fue, acaso el último gran héroe de la lucha libre mexicana que aún rozaba la tradición de los viejos gladiadores del siglo pasado, acaso sólo quedaría Atlantis y la familia de los Villanos.
Cuando yo era joven, él ya era un mito que se había hecho en el Toreo de Cuatro caminos y luego formó una mística inalcanzable en la AAA, en donde tuvo a acerrimos enemigos como los hermanos Cien Caras y el no menos aguerrido Conan El Bárbaro, con quien tuvo, acaso, la lucha más épica y perdiendo su cabellera en su despedida, contra Cien Caras. Adiós, viejo héroe, viejo amigo.





