Benjamín Álvarez
Morelia, Michoacán.- Un interno de un centro de rehabilitación de la región Morelia murió luego de ser presuntamente golpeado, atado y sometido a una medida disciplinaria, hechos por los que ocho personas fueron detenidas, informó la Fiscalía General del Estado (FGE).
El encargado de despacho de la institución, Israel Vega Rodríguez, explicó que la víctima, identificada como Víctor “N”, se encontraba internada en el establecimiento y que el caso fue descubierto después de que su cadáver fuera localizado en los alrededores de Copándaro.
Las investigaciones establecieron que el 27 de julio Víctor “N” se negó a participar en una actividad deportiva que formaba parte del tratamiento del centro.
A partir de las entrevistas realizadas por la Fiscalía, se determinó que varios encargados e internos habrían acordado disciplinarlo mediante golpes.
“Durante el tratamiento que se les daba dentro del centro de rehabilitación tenían que llevar a cabo actividades deportivas, pero en este caso, el día 27 de julio, la víctima no quiso hacer la actividad deportiva, por lo cual diferentes personas mencionaron que se le iba a disciplinar”, detalló el funcionario.
La víctima habría sido atada a un pilar y golpeada por varias personas, para después ser envuelta en una cobija. La FGE estableció que la causa de muerte fue asfixia mecánica.
Según las indagatorias, alrededor de las 15:00 horas los involucrados se percataron de que Víctor “N” había muerto. Posteriormente, habrían trasladado el cuerpo fuera del centro y lo abandonaron en las inmediaciones de Copándaro con la intención de desviar las investigaciones.
Durante el cateo efectuado en el inmueble fueron detenidas ocho personas, cuatro de ellas encargadas del establecimiento y cuatro internos, quienes son investigados por su probable responsabilidad en el homicidio calificado.
Vega Rodríguez informó que en el centro se encontraban aproximadamente 60 personas, entre ellas ocho menores de edad, y que todas fueron entrevistadas por la Fiscalía.
Además del homicidio, la FGE investigará las condiciones en las que operaba el establecimiento y si contaba con los permisos correspondientes.
“Justo estamos en la etapa de la investigación complementaria, donde nos vamos a allegar de toda esa información, ya que muy seguramente quede desactivado este anexo”, afirmó Vega Rodríguez.
La Fiscalía continuará con las diligencias para determinar si existían otras irregularidades en el funcionamiento del centro y establecer las responsabilidades penales correspondientes.





