Morelia, Mich. | Acueducto Online/Cayetano Mac.- La torteria de Luis Gaspar Rodríguez, es una de las más conocidas aquí en Morelia, y su tradición se remonta a hace ya casi cinco décadas, negocio que comenzó sus abuelos, es por eso que todos las conocen como las de Don Gus, las tortas frente al Teatro Ocampo.
En aquel lugar, con un señalamiento algo desgastado por los años, se anuncian “Tortas y refrescos”, un espacio muy pequeño que llega a camuflarse por algunas personas despistadas, pero el que lo sabe, disfruta del sabor tortero.
“Lo empezaron mis abuelitos donde es ahorita el Museo del Estado, aquí, por el templo del Jardín de las Rosas. Estuvieron ahí unos como seis años más o menos, luego nos cambiamos, bueno, se cambiaron para acá, que es enfrente, aquí casi enfrente del Teatro Campo. Ya vamos para los 45 años, este agosto se cumplen los 45 años.”
“Era una tienda, tipo tienda de abarrotes de sus familiares, antepasados, y ahí muy conocido. Era muy conocida la tienda, y me parece que era una cantina en la parte de atrás. Fue mi abuelita que sacó lo de las tortas y ahí comenzó todo. Empezaron a pegar, y vieron que lo que jalaba más eran las tortas, dejaron los abarrotes y demás…”.
Con el tiempo, lo que ahora es el Museo del Estado reclamó su lugar, y fue así como terminaron por llegar al lugar donde muchos las nuevas generaciones los han conocido. “Luego cuando ocupaban ya el lugar, arreglaron aquí donde estamos ahora y se vinieron para acá.”
La torteria de la familia de Luis Gaspar ha estado presente en la vida de muchos morelianos, de los cuales muchos crecieron comiendo sus ricas tortas. Pero él también cuenta cómo fue haber crecido en entre teleras, milanesa y pierna, y cómo el cariño al trabajo de sus abuelos lo hizo regresar al negocio.
“Yo desde niño me sentaba a cobrar, a limpiar las mesas, a hacer lo que pudiera hacer en aquellos entonces este cuando yo tenía unos ocho, nueve años y pues era más segura la ciudad”.
Entonces, añade, sí me iba yo a entregar tortas a palacio a Clavijero cuando estaba Turismo, en Archivo aquí enfrente. Desde unos siete años me metí de lleno aquí el negocio, pero realmente toda mi vida he estado aquí.
-¿Que se siente bueno que esta herencia familiar de las tortas que se han conocidos en la ciudad, que tengan el aprecio de la gente de aquí?
-Es muy bonito. Fíjate que se sienten muy padre, porque a veces nos estresamos mucho, mucho, nos estresamos. Y te quedas pensando qué bonito cuando llega gente y te digan “Yo venía cuando iba en la prepa”, “yo venía cuando iba de trabajar en Palacio”. Puedes escuchar anécdotas de toda la gente. Se siente muy padre porque al final de cuentas es la mejor herencia que nos pudo dejar nuestros abuelitos.
Cuenta también cómo sus abuelos llegaron a ver a algunas celebridades del momento. “En aquellos entonces, aquellos años, cuando todavía vivían mis abuelitos, él contaba que llegó a ver a Enrique Álvarez Félix en el negocio de allá, inclusive a Cantinflas, actores de teatro de aquellos entonces.”
-¿Cuál es la torta que más te piden?
-Milanesa y vuela la milanesa y ya metimos más. Este milanesa sigue volando, siguió volando. Es la especialidad de la casa o la que más piden.
“Nos preguntan cuál es la especialidad realmente, pues nosotros todas las hacemos con el mismo gusto y la misma dedicación. Pero para la gente, la milanesa y se acaba la milanesa, siguen con la de pierna, se acaba la pierna, siguen con la salchicha y así es la gente, pero la de milanesa es la que más nos piden.”
Recalca también que la gente los prefiere por los chiles y verduras en vinagre, ya que lo elaboran ellos mismos.
“Todo lo preparamos aquí, todo es casero, nos preparamos los chiles, la zanahoria, la milanesa, los guisados, todos los preparamos aquí.”
También hace mención de que gracias a las opciones de GPS de los celulares ahora son visitados por más personas lejos de las fronteras de Michoacán y cómo ha sido el comunicarse con los que no hablan el mismo idioma.
“Últimamente, ahora con las redes sociales y todo este, me sorprende que como llegan con el GPS.”
“Han llegado de todo el mundo, a veces ni entiendo yo el idioma, pero con las señas es que nos entendemos cómo podemos, pero ha sido muy muy sorprendente ese aspecto de ver cuánto turismo llega a ver en el Morelia y que nos vienen a conocer.”
Luis Gaspar menciona que ellos han trabajo ininterrumpidamente todos estos años, que incluso la pandemia no pudo acabar con el negocio como llegó a pasar con otros.
“A pesar de que ahora que estuvo la pandemia cerrada, que estuvo todo cerrado, nosotros no cerramos nunca, se cerró al público para su consumo aquí, pues solo vendíamos para llevar, bajó la venta obviamente, pero nos siguieron buscando.”
“Se cierra Navidad, día del trabajo, pero seguimos aquí todos y prueba de ello fue la pandemia, simplemente este que no se cerró y la gente nos seguía buscando. Tenemos número de teléfono y nos hablaban si tienen servicios.”
-¿Eres el único de la familia que trabaja esto?
-El negocio también lo manejan mis tías que son hijas de mis abuelitos, pues es una herencia familiar muy padre.
“Hace poquito en redes sociales pusimos la foto de las tortas y fue impresionante la cantidad de gente que nos conoce y que tienen muchas anécdotas aquí y que se expresan muy bonito de mis abuelitos, de mi abuelito especialmente que era el que estaba atendiendo, mi abuelita de repente estaba allá adentro.”
“De mi abuelito es el que se llama Tortas Don Gus, Don Gustavo, es muy bonito todo lo que se expresan de él y que nos sigan conociendo y que sigan viniendo y que nuevas generaciones nos conocen igual y así una cadenita.”








