Morelia/Julieta Coria
A presuroso y acalorado, Alfonso Martínez ha llegado al lugar donde hoy inaugura el arranque de otra obra en Morelia, ahora una de Salud en la ciudad. Entre piedras y tierra, él acomoda su chaleco con la insignia del Ayuntamiento y sonrió, a todos a su alrededor.
Al Poniente de Morelia, y en una casi desolada colonia, escasos son los curiosos que hoy vienen a ver que ‘se traen esos funcionarios del Ayuntamiento’. El sol cala y todos buscan una sombra. A los lados, desierto.
La construcción ya casi ha empezado, son 1 200 metros lo que se han destinado para la nueva clínica que dicen, beneficiaría a 30 mil ciudadanos, por lo menos, ‘a los del otro lado’ de Morelia.
“A ellos que no tienen a dónde acudir a recibir servicios de salud, a ellos que gastan más de tres pasajes en ir hasta La Ciudad Salud, al extremo totalmente, a ellos…» precisaba el presidente municipal, mientras cubría, el intenso sol, en su cara.
Atrás las maquinas, esperan la indicación, el material, está listo, los trabajadores, nos les importa lo que se dice al micrófono, ni la presencia de nadie. Ellos concentrados, miden, observan afinan detalles, para el arranque.
Hoy, todos los funcionarios municipales se han reunido, los trabajadores de igual forma, todos parecen contentos, menos los vecinos, que si bien no acudieron, tal vez porque aún no se enteraron, o de plano, son muy pocos, casi nadie.
El tiempo esperado, después de un breve discurso, en donde se habló que la nueva clínica municipal, será una ‘obra muy bonita’ y de la mejor calidad y que atenderá a los 30 mil de ‘este lado’ porque ‘de aquél lado’ ya tienen la Ciudad Salud.
Y así, sin más, Alfonso Martínez camina a una de las maquinas, como con gran experiencia, son total seguridad y mueve un par de veces los botones, las palancas, siempre con la mirada de frente. El aplauso, el banderazo de arranque, la cara de felicidad de los trabajadores, de los Regidores, solo faltaron los vecinos, los beneficiarios, hoy casi ausentes.


















