Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Al fondo de las vía del tren, a la altura del «Pipila» en Morelia, la tarde se pinta colorada. El sol se pone sobre los hombros del cerro del Quinceo, mientras los autos y los transeúntes pasan. Hay quienes se detienen a mirar un poco, pero la mayoría se va, como la tarde.





