Morelia,Mich.| Acueducto Noticias.- La ciudad de Morelia se enfrenta a una persistente problemática de falta de cultura vial y falta de respeto hacia los peatones, que se manifiesta de manera constante en la intersección entre la calle Virrey de Mendoza y la avenida Solidaridad.
Esta situación se agravó después de los trabajos de mantenimiento en la avenida Solidaridad, que dejaron un tope incompleto destinado a detener a los vehículos y facilitar el cruce seguro de los peatones. Es relevante mencionar que el tope, ahora incompleto y que dificulta el cruce peatonal, se encuentra del lado de la colonia Felix Ireta, mientras que el tope del mismo cruce, pero del lado de la colonia Ventura Puente, no presenta problemas.
A diario, cientos de personas se ven obligadas a atravesar esta intersección con miedo y prisa, esquivando a conductores imprudentes que, en su afán de avanzar, no respetan el derecho de paso. Ciudadanos consultados sobre sus experiencias al cruzar esta zona han señalado que, en general, los conductores muestran agresividad y, en ocasiones, llegan a insultar a quienes intentan cruzar la calle. Un transeúnte relató que en algunas ocasiones ha tenido que ayudar a personas mayores a cruzar la avenida, ya que no tienen la capacidad de correr al cruzar y, después de un rato, se ven desesperadas al no recibir la cortesía de cederles el paso. Otro peatón compartió una experiencia angustiante: «Tuve que cruzar el Río en pleno horario pico. Después de esperar bastante tiempo, calculé que finalmente tenía tiempo para cruzar. Di algunos pasos, pero uno de los conductores que venía por el Río no se detuvo, sino que aceleró, pasando a toda velocidad mientras yo estaba a mitad de la calle».
La falta de respeto de los conductores hacia los peatones es evidente, ya que, a pesar de que los cruces peatonales deberían garantizar la prioridad de los transeúntes, en la práctica, pocos automovilistas respetan este principio fundamental. Por lo tanto, es urgente tomar medidas para garantizar la seguridad de los peatones, como la posible construcción de un paso peatonal a nivel de calle.
Otro aspecto inquietante es la falta de accesibilidad para personas con discapacidad en esta zona. Cruzar el «río» requiere subir un escalón, y el puente no ofrece facilidades adecuadas para aquellos con movilidad reducida. Esto representa una barrera significativa para las personas con discapacidad que desean atravesar esta área sin tener que circular por la calle.





