Morelia, Mich. | Agencia ACG.- Más que hacia el altar, las miradas de los asistentes se dirigieron este jueves al órgano monumental de la Catedral de Morelia. Desde los primeros acordes interpretados por el organista Paolo Martínez y la entrada de la soprano Alejandra Zavala Pickett, el público levantó la vista hacia lo alto del recinto para seguir el origen de la música que envolvió cada rincón del templo.
Como parte de la ambientación del recital, la iluminación habitual de la Catedral fue atenuada, dejando el interior en penumbra y dirigiendo la atención hacia el coro alto, desde donde surgían las interpretaciones. La combinación entre la luz tenue, el sonido del órgano monumental y la voz de la soprano creó una atmósfera de recogimiento que acompañó el desarrollo del concierto.

A lo largo de la presentación, el sonido recorrió las bóvedas del inmueble, mientras el histórico instrumento se convirtió en el principal punto de atención. En varios momentos, los asistentes permanecieron con la mirada fija hacia lo alto del templo, contemplando tanto la majestuosidad del órgano como la arquitectura del recinto, en una experiencia que unió música, patrimonio e iluminación.
El concierto formó parte del IV Festival de Música Sacra de la Arquidiócesis de Morelia, que concluirá este viernes con la eucaristía de clausura y un concierto final de órgano a cargo de Jesús López Moreno, poniendo fin a una semana dedicada a este género musical en la capital michoacana.





