Morelia, Mich. l Acueducto Online.- Pasaba del medio día y se seguía apreciando como uno a uno se formaba en la majestuosa Catedral de Morelia, para recibir la señal de la cruz que, según la religión católica con esta práctica se pretende acercarse más a Dios a través del arrepentimiento.
Entre el ajetreo diario del trabajo, la escuela y actividades diarias, algunos capitalinos se dan tiempo de acudir a la casa de Dios para cumplir con la celebración eucarística.
Desde jóvenes, adultos de la tercera edad, hasta niños en brazos recibieron la señal de penitencia.
Se observaba infinidad de emociones presentadas por cada fiel, pero con un tono sombrío que ayudaba a reflexionar y confesar los pecados, lo que hace un miércoles de ceniza perfecto para perdonar y pedir perdón.









Con un ambiente familiar, lleno de oración, perdón, confesión y devoción, incluso de arrepentimiento, varios creyentes aprovechan haciendo un pequeño recorrido de rodillas, desde la entrada hasta donde se encuentra en Santísimo, para dar cumplimiento a sus peticiones.
A algunos los ayudan sus familiares, para lo cual colocan una prenda en el suelo o simplemente los van sosteniendo para hacer menos doloroso su suplico.
Con la icónica frase ‘polvo somos, y en polvo nos convertiremos’ o ‘Conviértanse y crean en el Evangelio’, siguiendo de colocar un cruz de ceniza arriba o en la frente de los fieles, los padres siguen esperando que los católicos se arrepientan de sus pecados y crean en el evangelio.
Pasaban las horas y cientos de cristianos se hacían llegar en grupos, parejas o solos, para seguir celebrando la tradición del tiempo litúrgico, fue más tarde, cuando empezó la santa misa, en la que solo se quedaron los feligreses que gozan de devoción.
Así es como sigue este rito católico del miércoles de ceniza, en la capital michoacana, tradición con la que inicia formalmente la Cuaresma, con los 40 días que se tienen antes de la Semana Santa, para tener la preparación espiritual necesaria en la vida católica.





