Michoacán, obispos contra inseguridad

Especial

Morelia/Redacción

Obispos de las Diócesis de Lázaro Cárdenas, Apatzingán, Morelia, Zamora y Tacámbaro manifestaron su preocupación por la situación de inseguridad y desorden social que vive Michoacán.

En un documento firmado por todos, expresan que siguen las extorsiones y asesinatos a sangre fría a plena luz del día, así como también la desaparición de personas y el pago de cuotas a grupos criminales.

También aseguran que persisten el abandono de pueblos y propiedades por parte de familias que son amenazas en su integridad por grupos criminales.

Los obispos cuestionan duramente los bloqueos carreteros por parte de grupos estudiantiles, las manifestaciones magisteriales contra la Reforma Educativa y el secuestro de vehículos en diversas carreteras del estado.

Los obispos Alberto Suárez, Cristóbal Ascencio, Armando Antonio Ortiz, Gerardo Díaz, Javier Navarro, Carlos Suárez, Víctor Aguilar, Herculano Medina y Jaime Calderón exhiben en el documento “dolo y tolerancia” con el delito por parte de algunas autoridades responsables de la procuración de justicia, impartición y ejecución de justicia y esto tiene como ejemplo la impunidad y las deficiencias en la administración de justicia -por incapacidad, irresponsabilidad y corrupción”.

Detallan que desde la iglesia han construido e impulsado acciones que fomenten la paz y la concordia sin embargo reconocen que estas acciones son insuficientes “para resolver el grave conflicto que afecta a nuestra sociedad”.

Por lo anterior llamaron a promover iniciativas o leyes ciudadanas que ayuden a dar solución a esta problemática.

También pidieron a los católicos fomentar la reconciliación: “pedimos a todos encarecidamente fomentar la reconciliación y el dialogo como camino seguro para conseguir la paz”.

“Los datos preocupantes”, que señalan los obispos en su misiva:

 

  • Continúan las extorsiones por la vía telefónica o la intimidación a través de las redes sociales.
  • Suceden con frecuencia asesinatos en plena luz del día y en espacios públicos donde se encuentran muchas personas que nada tienen que ver con venganzas entre grupos delictivos.
  • Es frecuente el bloqueo de carreteras por parte de grupos que emplean este recurso para hacerse escuchar  en sus demandas, pero de paso lesionan la tranquilidad y el derecho de los demás al libre tránsito.
  • Los métodos empleados por algunos grupos para manifestar su inconformidad con la Reforma Educativa han impedido que nuestros niños y jóvenes tengan un ciclo escolar regular que les permita ser mañana promotores de una mejor sociedad.
  • El robo de vehículos en las carreteras, dejando a sus propietarios a la deriva.
  • La desaparición de personas, sin que nadie dé razón de dónde encontrarlas, vivas o muertas.
  • La escasez de fuentes de trabajo que hace que los jóvenes se den a la vagancia o a la delincuencia.
  • Bajo amenaza, son muchos los que se ven forzados a pagar cuotas injustificadas a grupos criminales.
  • La propia casa familiar –antes considerada espacio seguro– es violada por quienes han ido a sacar con violencia a algún miembro de la familia o a asesinarlo a domicilio.
  • Muchas familias del campo y de los pueblos, por presión de grupos criminales, se ven forzadas a abandonar sus tierras y su casa; su frustración es grande cuando, al llegar a su nuevo destino, se encuentran escenarios semejantes a los que dejaron.
  • Los ciudadanos manifiestan desconfianza en las autoridades, para denunciar un delito o solicitar protección,
  • El proyecto de Mando Único de las fuerzas policiales ha generado confusión en la ciudadanía.