Morelia, Mich. | Alfredo Soria/ACG. – La mariposa monarca, más que un atractivo turístico estacional, es parte de la cultura y ecosistema de tres países. Esta especie, que lleva por nombre científico Danaus Plexippus, tiene mayor presencia en el norte del continente americano.
Cuando inicia el otoño y los días empiezan a ser más cortos y las temperaturas empiezan a bajar, es la sub especie Danaus plexippus plexippus, conocida comúnmente como la mariposa monarca migratoria, la que inicia un gran viaje de más de 4 mil kilómetros hasta la llegada en el centro de México.
Su importancia cultural existe desde antes de la llegada de los españoles a México; se han encontrado piezas con estás talladas en piedra y pintura por Mexicas.
A las mariposas se les relacionaba con el alma de los muertos. Los purépechas, por ejemplo, relacionaban su llegada con el aviso de la visita de los difuntos, ya que estás hacían presencia en sus tierras los primeros días de noviembre.
Al igual, en otras partes del mundo, como lo es en el este de Chicago en Estados Unidos, durante el mes de septiembre se celebra el festival de la Monarca.
Por otro lado, este pequeño insecto alado es muy importante para el ecosistema, ya que es un polinizador, por lo que se considera como un indicador de la buena salud del mismo.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN en inglés), tiene catalogada a la especie como “preocupación menor” con poblaciones en declive.
En cuanto a la sub especie migratoria (mariposa monarca migratoria), la clasificación es de “en peligro de extinción”, categoría que se asignó el año pasado.
Algunos de los principales factores que ponen en riesgo a esta especie son los plaguicidas, principalmente los neonicotinoides, los cuales afectan directamente el sistema nervioso de los insectos; otra circunstancia es la tala clandestina y destrucción de ecosistemas, al igual que el cambio climático.
Es muy importante la preservación y cuidado de esta especie, aunque hay esfuerzos que trascienden fronteras para su conservación, también cuentan las pequeñas acciones como preservar el respeto al momento de visitar los santuarios y tener una consciencia ambiental al respecto de la especie.








