Michoacán en el sueño de la complacencia

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Morelia/Julieta Coria

 

Para el economista Helidoro Gil Corona, coordinador de Proyectos Estratégicos del Colegio de Economistas del Estado de Michoacán, la inversión extranjera directa en Michoacán en los últimos veinte años  no ha tenido  flujos importantes y no se ha distinguido en el Comercio Internacional.

A través de su análisis económico correspondiente al primer semestre de Enero-Junio del 2018 la inversión extranjera cayó en un 24.6% lo que representa una baja de 181 mil millones de dólares a 136 mil millones de dólares lo que lo aleja de competir con entidades  otras entidades federativas.

Señaló que Michoacán, “durmió en la complacencia, no actuó  bien y continuó con la infraestructura productiva tradicional” por lo que no le fue bien en términos de exportaciones industriales y atracción de capitales.

Tras el proceso electoral, en el país, Michoacán no aprovechó la apertura comercial y no inicio debidamente los procesos acelerados en cadenas de valor vinculados a industria automotriz, electrónica, aeroespacial.

Y, es que Michoacán luego de la firma del inicio del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) en 1994 no se distinguió como una entidad federativa que  atraiga la inversión extranjera directa en términos de valor, en la parte industrial de los últimos 20 años.

De 2017 a 2018, la llegada de capital foráneo se redujo en 24.6%, al pasar de 181.2 a 136.5 millones de dólares.

De esa forma lejos de competir en la atracción de capitales productivos externos con estados como Coahuila, Estado de México, Chihuahua, Guanajuato o Baja California, los cuales captan inversión extranjera en términos de miles de millones de dólares.

En el caso de Michoacán de 2017 a 2018 el ranking nacional sube de la posición 23 a la 21 entre los estados del país, sin embargo los niveles de atracción llegan a cuenta gotas y con efectos productivos marginales.

En 2018 de los 136.5 millones de dólares atraídos a Michoacán, considerando los sectores económicos, los servicios concentraron el 78.5%, con una contribución de los servicios financieros, el transporte y el comercio de 34.1%, 19.6 % y 19.2 % respectivamente, le sigue el sector industrial con una participación de 16.0%, cuya mayor aportación corresponde a la industria manufactura estatal con el 16.0%. Finalmente el sector agrícola con una aportación de apenas 5.6 % de la Inversión Extranjera Directa IED .