Michoacán, a 23 años del TLCAN

Morelia/ Margarita Blanco

A 23 años de haberse firmado el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la posibilidad de que éste sea cancelado pone a México y en especial a Michoacán en una situación “muy delicada” ante la dependencia económica que hemos generado sobre todo en sectores como el industrial y el de las importaciones, aseguró el Dr. Odón García García, profesor investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales (INEE) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Criticado en su momento porque afectaría a los productores locales, hoy la ausencia de este tratado se convierte en una amenaza para nuestro país, pues el retiro Canadá de una negociación conjunta con México y Estados Unidos o la amenaza del presidente de este país, Donald Trump, de cancelar el acuerdo económico con México se convierten en un riesgo para nuestra economía, aseguró el investigador.

A 23 años de su firma, hoy  México dejó atrás el sector primario para dedicarse primordialmente al secundario, es decir, la industria tomó un lugar preponderante, de acuerdo a datos obtenidos por el investigador.

Si bien en un principio los analistas destacaron cómo este tratado afectaba a los sectores manufactureros, hoy que la economía mexicana ha dejado en segundo lugar la petrolización para pasar a ser eminentemente industrial el panorama es distinto,  ya que este sector sería uno de los más afectados con la suspensión de este tratado.

“El sector agrícola y ganadero no fueron beneficiados por el TLCAN en lo que respecta a la producción en pequeña escala, pero algunos sectores se adaptaron a estas condiciones, como la producción e importación de carne en el norte  del  país o de frutas en algunos estados, como es el caso del aguacate en Michoacán.  Por ello, uno de los costos para el país ante la cancelación de este tratado sería el retiro de preferencia de importación para los agroexportadores”

La agricultura tradicional se comenzó a perder, una de las causas fue que se retiró el precio de garantía. Si bien el programa Procampo sirvió de apoyo para respaldar la transición del sector alimentario a los esquemas internacionales, la  producción local comenzó a disminuir su  empuje ante los precios internacionales, lo que desincentivó a los pequeños productores, según el análisis de García García.

Como consecuencia, se incrementó la dependencia a la exportación de productos básicos en la dieta del mexicano y para uso forrajero, como el maíz.  Una de las consecuencias  fue que se dio entrada al maíz transgénico, en vez de fomentar el uso de variedades criollas.

Sobre cuáles podrían ser algunas medidas que podrían ayudar a la economía mexicana ante la posibilidad de que el TLCAN se clausure para nuestro país, García García consideró que es urgente consolidar el sistema alimentario mexicano para garantizar condiciones mínimas de sobrevivencia en la población.

Es necesario retomar los incentivos que fortalezcan el bienestar de la población en cuanto a nutrición y patrones de vida en los hogares  y que protejan al productor ante eventos inesperados, como plagas y sequías.   A ello se suma el énfasis que hay que dar a la transformación industrial de los productos del campo y de la innovación alimentaria.

 Hoy son indispensables la garantía alimentaria para las familias y el empleo. Si se eliminan plazas se están lanzando a millones de personas a padecer grandes carencias, lo que contribuye a la descomposición social.  En todo caso, sería conveniente la flexibilización  de los esquemas laborales  en vez de su desaparición.

Además, es importante apoyar las áreas de oportunidad en el sector alimentario, aquellos productos en los que en México y en especial Michoacán están destacando (ver cuadro anexo).

Una de las causas de que el Tratado de Libre Comercio se esté renegociando consiste en que Estados Unidos está defendiendo sus empleos. En este sentido México se ha beneficiado pues mientras que en el país vecino se han perdido hasta cinco millones de empleos, en México hay un saldo positivo de 300 mil nuevas fuentes de trabajo. Sin embargo, el nivel salarial ha sufrido un fuerte impacto, el cual ha repercutido también en la fuerza de los sindicatos.

“Estamos ante el agotamiento de modelos de generación de riqueza en el que hay un auge del  sector financiero que se ve reflejado en  grandes ciudades industriales que viven del subsidio pero donde el poder adquisitivo del salario ha venido decreciendo de los setenta a la fecha”.

México ha homogeneizado su economía a partir del TLCAN hacia una lógica en donde convergen todos los países,  lo cual se ve reflejado ante una tasa de crecimiento similar en el mundo, por lo que la cancelación  de este tratado impactaría en este esquema.

Si se concreta la anulación del TLCAN para México,  “el tiempo para recuperarse será largo”, concluyó el investigador.