Fotografía: Miguel Ángel Santos López

Morelia/Acueducto

Desde lejos se puede percibir la satisfacción de la profesora Emma Moreno Islas, quien recibió un reconocimiento docente por sus 35 años de trayectoria. Ahí, en el pódium, en la Casa de Gobierno, sonríe plena; ella, sin querer, representa a miles de profesores que raramente, como ella, trabajan sin par en la enseñanza de los pequeños.

Emma Moreno, a sus 55 años, desde hace dos décadas, es profesora en la escuela primaria José Cruz Esqueda, situada en la capital michoacana. Sus años de vida, casi la mitad en las aulas, se perciben en las arrugas de su rostro moreno, emperifollado, para un esperado homenaje que le da más ímpetu.

Ella denota un cálido vigor, no solo en su figura, sino en su suave voz, más allá en su lerdo hablar, sobre todo al emerger palabras firmes, contundentes, sin vacilaciones.

La charla

En entrevista, ella cuenta ilusionada cómo fueron sus inicios en la docencia desde hace 35 años; mira desde la lejanía a los mariachis tocando las mañanitas. Cierra sus ojos como si no creyera estar en este momento.

Desde los 6 años su amor por la enseñanza la inundó con de estudiar para enseñar sus conocimientos con su actitud noble. A ella le encanta estar con los estudiantes, piensa que la educación es una herramienta para cambiar las vidas, como la suya.

“Desde pequeña sentí le necesidad de compartir, ha sido maravilloso mi camino que me ha traído a este lugar. Desde los seis años supe que quería ser maestra”, narraba la profesora con 35 años de esfuerzo.

La enseñanza es un largo sendero de victorias y desazones. La profesora Emma ha visto cómo sus estudiantes han sobresalido profesionalmente, hasta tener la visita frecuenta de varios de sus exalumnos, quienes la visitan con orgullo.

“Tengo exalumnos que son profesores, ingenieros… Una de las satisfacciones más sobresalientes es que un exalumno está en el colegio militar, año tras año, nos vemos una vez y eso me llena de orgullo, porque él quiere seguir adelante. Mi gran decepción ha sido ver a exalumnos en la cárcel, algunos por cometer un homicidio y otros por robo”, expresó la profesora Emma.

Entre el sonido del mariachi como regalo a los profesores, la profesora Emma Moreno cree que la situación escolar en Michoacán no refleja lo que las estadísticas indican. Desde su experiencia, hay muchos profesores que son tan buenos profesores e impulsan a sus estudiantes a sobresalir.

“Hay muchos estudiantes muy destacados, han llegado y llegarán muy lejos. Conozco profesores que son muy preparados y tienen un amor inmenso a la docencia, paciencia y su compromiso llega hasta acompañar a los alumnos hasta la última meta”

Entre el murmullo, la profesora confiesa que lleva más de 20 años sin salir a una marcha y lamenta que sus colegas tengan que salir a las calles por falta de su pago.

“No participio en marchas. En 1994, fue la última vez que participé en una, y al ver a todas las personas a las que afecté como automovilistas y transeúntes, decidí nunca más salir a las calles. Eso sí, hay que luchar por los derechos de todos y más cuándo uno cumple…”