Morelia/Héctor Tenorio
En sesión solemne del cabildo de Pátzcuaro se entregó por XXIV ocasión la presea Gertrudis Bocanegra, que esta vez fue otorgada a la comunicóloga Carmen Aristegui, quien puso en duda que México viva en una democracia.
La múltipremiada comunicóloga le preguntó a los más de 300 asistentes a la ceremonia: ¿Vivimos en una democracia los mexicanos?, ¿Logramos la democracia?
Se contestó ella misma, «quizá la respuesta no nos guste del todo. En ese mismo espejo donde nos miramos cada mañana, vemos a ese México que no queremos ser (…) Existen miles de muertes en un país de impunidad».
Para ella, el país no logra recomponerse debido a un corrupto sistema. Afirmó, «hay que hacer valer el nombre de Gertrudis Bocanegra, pero para impulsarnos, inspirarnos, para ser el país que queremos ser».
Añadió que las gestas heroicas de la nación, no hay que recordarlas como efemérides, sino como un gran estimulo para echar a andar el país.
Comentó que el premio es un estimulo para ella y su equipo: «Que hayan elegido a una periodista para el premio lleva el mensaje de reivindicar la libertad de expresión».
Denunció que hay 125 periodistas asesinados en 17 años: «Los periodistas estamos para informar. Cuando se mata a un periodista se mata a la sociedad entera».
Momentos antes, la académica Denise Dresser hizo una reflexión sobre la situación de los periodistas en México:
«Cada 26 horas agreden a un periodista y el 50 por cientos de éstas, fueron realizadas por un servidor público».
Desde su punto de vista el periodismo de investigación ha sido acallado. «Periodistas desprotegidos por un sistema judicial incapaz de resolver los crímenes en contra de este sector».
Remató, «lo que no debe hacer un periodista es callar. No es una opción».
Por su parte, Victor Báez, presidente municipal de Pátzcuaro, tuvo la oportunidad de expresar su reconocimiento a la trayectoria de Carmen Aristegui. «Ella es emblema de lucha por la libertad de expresión».
Cerró el evento Silvia Figueroa Zamudio, secretaria de Cultura, quien asistió como representante del gobernador del estado, Silvano Aureoles Conejo y quien recibió estruendosos abucheos de los presentes que reclamaron sueldos no cobrados.





