Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/ Irene Valdivia.- Juan Antonio Arellano es Presidente de la Unión Nacional de Empresarios Turísticos LGBT.
Inició este esfuerzo hace 12 años como 3 empresarios interesados en desarrollar producto a la población LGBTQ+, quienes fundaron esta asociación civil sin fines de lucro, que han trabajado en pro del turismo libre de discriminación por orientación sexual, expresión e identidad de género.
Actualmente, están buscando llegar a su meta de abarcar a 2000 empresarios LGBTQ+, para el próximo año.
«Hemos avanzado a la par del surgimiento de legislaciones como el matrimonio igualitario o la existencia de organismos como CONAPRED, con sus instancias para denunciar la discriminación, pues eso brinda otras condiciones para el turismo LGBTQ+» comenta Arellano sobre el crecimiento de su organización.
El presidente de esta organización narra que su interés en este esfuerzo viene de su propia experiencia como un hombre gay, pues hace 15 y 12 años vivió experiencias de discriminación precisamente desde el sector turístico, cuando fue recriminado junto a su pareja por manifestar muestras de afecto en una aerolínea y en un restaurante.
Esta discriminación le hizo cuestionarse por las condiciones de otras poblaciones, como la transexual, al enfrentarse a esta violencia, y en ese momento surgió su voluntad política para organizarse junto a otros empresarios y enfrentar esta problemática.
«Hay una diferencia entre el turismo heterosexual y el turismo LGBTQ+, y es que mientras el turismo heterosexual puede ir a cualquier lugar sin preguntarse si serán bienvenidos o preocuparse por su seguridad, las personas LGBTQ+ sí tenemos que investigar y analizar los destinos a los que podemos acudir en donde no seremos discriminados» menciona Juan Antonio.
Arellano identifica que un problema dentro del sector turístico es reducir el turismo LGBTQ+ al turismo gay o lésbico, pues hay más poblaciones dentro de esta comunidad, y esto no permite ver claramente las necesidades a cubrir de los turistas.
«Reconocemos y respetamos que hay empresarios que su enfoque no contempla al sector LGBTQ+ como su población objetivo, siempre y cuando se reconozca que todos los establecimientos están obligados a no incurrir en prácticas discriminatorias de ningún tipo, incluyendo hacia la diversidad sexual pero no limitado a ésta.» específica sobre sus intenciones como grupo.
«Para nosotros lo más importante es hablar del respeto en ambos sentidos. El respeto es no solo un valor, sino una necesidad que tenemos como sociedad. Queremos decirle a la población heterosexual que las personas LGBTQ+ también merecemos no tener que preocuparnos por nuestra seguridad al ejercer nuestro derecho a viajar», puntualiza para finalizar.





