«Me vale madre como se llaman»

Juan Ignacio Salazar/ Morelia

Con las palabras entrecortadas por la emoción o quizá los nervios… “La Gaviota” de los Once Pueblos hacía referencia a las virtudes del presidente Peña Nieto.

El susurro de una voz en una de las filas del ruedo en el Palacio del Arte retumbó en algunos odios, los más cercanos: “Más claro ni el agua inge”… Le dijo un hombre a otro, mientras Cristina Flores Manzo, difusora del Combate a la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, mantenía firme su discurso en el estrado…

“Queremos que sigan los apoyos”… recalcó la mujer originaria de la Meseta Purépecha, pero hizo una pausa al olvidar los nombres del secretario de Gobernación y el mandatario…
Respiró profundo, se observó en una de las cuatro pantallas led gigantes instaladas en el lugar y puso el dedo en la llaga: “Queremos una biblioteca para Chilchota, como”… la de La Piedad, completo la oración el susurro.

¡Eh! Más claro ni el agua inge… “me valen madre cómo se llaman, pero queremos esto”.
Qué tal, échale gaviota… se escuchó.