Patzcuaro/Samuel Ponce
Un buen día en el que cielo cerrado, gris casi a mas no poder, con una insoportable letanía se va abriendo, no exactamente en par en par.
Hoy no es un sábado cualquiera, no al menos para los de afuera, los fuereños, los foráneos, los de más allá, quizá lo sea para los de acá.
Y es que es el día de alzar la mirada, recrearla, en forma apacible, hacia un no infinito, pero si caminar el péndulo de los llamados globos de Cantoya.
Así, en medio de ese levantamiento aerostático, la gente que no se arremolina, aún, escucha, tal vez sin escuchar, un Vive la vida, que transpira el sonido ambiental de la Plaza Don Vasco de Quiroga.
Un Cantoya fest que se asomaba casi de madrugada, casi con un cielo ensombrecido, casi los admiradores, mayoritariamente fifis…





