Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Carolina Nambo.- Marisol Solorio Pérez, creció en el pequeño pueblo de Numarán un sitio cercano a la Piedad Michoacán, lugar que enmarcó sus recuerdos de niña, ya que vivía escuchando un sin fin de historias y, al pasó de los años, eso la llevó a estudiar una carrera ligada a la poesía.
«En esa región de dónde soy originaria, toda la gente siempre cuentan y contaban, cuando yo era niña, muchas historias a veces reales y a veces ficticias, entonces desde ahí mi espíritu narrativo».
El interés por las fotografías
Con su cámara, sus tejidos y bordados, ha buscado la manera de poder contar historias, con un toque especial.
«Mi interés en la fotografía, es desde hace muchos años y el interés de contar historias también, así que encontré la manera de tomar una foto y así expresar que hay más allá de una simple imagen».
El amor que le heredó su madre
La parte más importante de su vida, fue su mamá la Sra. Ana Pérez Nápoles, quién como herencia le dejó el amor hacía la naturaleza, especialmente el cuidado por las plantas.
«Las plantas eran muy importantes, para ella, y lo de la foto también viene de ella, porque le encantaba que le tomarán fotos».
Las letras inglesas
Al tener que seguir una carrera universitaria, decidió estudiar la Licenciatura en Lengua y Literaturas Inglesas, en la Universidad Autónoma de México, con el fin de poder estudiar la narrativa y la poesía.
«Estudié letras inglesa, porque va ligando a todo esté afán que he tenido siempre de la narrativa de las historias».
Creación de cuentos
Actualmente Marisol Solorio, se encuentra iniciando un taller de cuentos.
«Ahora estoy creando cuentos, estoy en un taller de creación literaria, trabajando cuento y poesía «.
En cada uno de sus fotobordados, está una parte de su mamá
«Mi madre fue una parte muy importante, por eso en mis piezas suelo representar, lo que era significativo para ella, como: el tejido en gancho, las plantas, y el diseño de ropa».





