Morelia/Samuel Ponce Morales
Después del goteo de la salida de los feligreses, testigos del relevo del Arzobispado de Morelia, al interior de la Catedral quedó la últimamente llamativa figura de Margarita Esther Zavala Gómez.
A un lado del atrio, casi enfrente de él, un tumulto de periodistas la rodearon, a la aspirante presidencial del PAN, a la esposa del ex jefe del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa.
Desde el propio evento eclesiástico, la que va en segundo lugar en las encuestas rumbo a las elecciones presidenciales del 2018, ella había acaparado la atención de los presentes pero más de los medios.
Sin embargo, al final, luego de intensos saludos, abrazos y breves intercambios de palabras, ante cuestionamientos de los periodistas, optó por mantener silencio sobre sus aspiraciones políticas.
De manera condescendiente, una y otra vez y en cuanta entrevista otorgaba, hablaba y hablaba de la iglesia católica, del relevo en el Arzobispado, de quien se iba y de quien llegaba, solo eso.





