Manuel Guerrero, el cácaro de festivales

(Imagen: Especial)

Morelia, Mich.| Acueducto Noticias/ Zayda Solís.-  Cuando vemos una función de cine, es como sumergirse en  nueva dimensión en la que es importante la calidad del  sonido y de la imagen.

 Para que el público disfrute, por unos instantes se olvide de su entorno y se sumerja en la trama de la película se requiere del trabajo de todo un equipo. Especialmente de los encargados de proyectar, es decir, del oficio del exhibidor de cine.

Emmanuel Guerrero Ramírez (43 años), es originario de Oaxaca. Estudió cine en Guanajuato y desde hace más de 20 años aprendió el oficio de exhibir, mostrar películas en los diferentes festivales de cine que existen en nuestro país.

Básicamente, su oficio es lo que antaño se conocía como “Cácaro”, la persona encargada de que una función se escuche y vea bien. Dicho de otro modo, que el público disfrute y entre en esa dimensión propuesta por el director del filme.

Guerrero considera que en nuestro país no existe una formación específica para los exhibidores, es decir, no hay una carrera universitaria para aprender este oficio. Como él, muchos exhibidores aprendieron “sobre la marcha”, viendo y practicando, “estudié cine, pero realmente todo lo aprendí yendo a festivales. Cuando era voluntario, aprendí de gente que hace proyección”.

Con orgullo, Manuel recuerda sus primeros años de voluntario, “el primer año entré como voluntario general, cuidaba las entradas de los eventos, ponía las sillas, llevaba los refrescos, agua, etc. En el segundo año me llamaron a Programación que es el área desde donde se organiza la proyección. Me mandaban a cuidar las funciones, ubicar a las personas en los lugares o darles información sobre la película”.

Poco a poco se fue introduciendo en el mundo de la proyección, para él es importante que una película se exhiba correctamente porque esto tiene un gran impacto en el público.

Además, hay procesos de exhibición, “la gente piensa que el cine es nada más hacerlo”. Sin embargo, Manuel considera que lo más importante es que el espectador disfrute de la película, que por unos instantes se olvide de los problemas y pase un rato agradable apreciando el arte del cine.

Cuando le preguntamos qué es lo que más le gusta de su trabajo; “Lo que más me gusta de mi trabajo es que gracias a las exhibiciones puedo conocer a mucha gente, realizadores, productores y al público interesado por el cine. Me gusta el proceso de saber conectar el equipo para que el público disfrute las películas”.

“Gracias a este trabajo he tenido la fortuna de estar en varios festivales, por ejemplo: El festival de cine de Guanajuato, Festival Doqumenta en Querétaro, Festival de Cine de Barrio en la Ciudad de México, Ambulante, Festival de cine de Morelia. Antes estuve en el IMCINE proyectando para un programa que se llama Semanas de Cine Mexicano y yo viajaba por todo el país, íbamos a los diferentes estados de la república y proyectábamos, en un año viajé a 10 estados, una semana por cada estado”.

Por otro lado, debido a que hoy en día el acceso a películas en streaming es más amplio, las salas de cines y espacios alternativos de funciones cada día son menos concurridas. Sin embargo, Manuel pertenece a la Red de CEDECI NE, en la cual los exhibidores defienden que “el fin de una película es que se exhiba”. Esto tiene que ver con que llegue a más público es espacios de periferia.

Desde la Red de CEDECINE programan proyecciones en espacios alternativos para que lleguen a públicos diversos, esto ayuda a que las películas de creadores emergentes lleguen a más personas, que se den a conocer y sobre todo que el cine siga siendo una experiencia compartida, “aunque ahora podemos ver una película en casa, ponerle pausa y hacer otras cosas al mismo tiempo, no se compara con una buena experiencia de cine, con una pantalla grande, con buen sonido, no se compara”.

Ser exhibidor de cine le ha traído buenas experiencias, nos compartió que: “en una ocasión en Las Semanas de Cine Mexicano, en Durango, vivimos una anécdota muy bonita, cuando proyectamos Artemio, un documental de Sandra Luz López Barroso, esa función fue para niñas del DIF, fue bonito ver como ellas se identificaron con el protagonista de la película, pensaban que era real la vida de Artemio, fue interesante. En esa ocasión también estaba Iris Huerta que es colorista y sonidista de ese documental, fue interesante esa interacción con el público. Me encanta como el cine puede transformar a la gente, el cine te hace ser parte de otras realidades”.

Finalmente, Manuel Guerrero espera que el oficio de exhibidor de cine continúe, que las personas sigan asistiendo a las funciones de cine gratuitas como las que ahora se están proyectando en el marco de la décimo octava Gira de Documentales, Ambulante 2023.