Los recuperados al rescate

Morelia, Mich./Nancy V. Herrejon.- Las personas que se han recuperado del virus covid-19 desarrollan en la sangre defensas naturales contra la enfermedad (anticuerpos). Los anticuerpos se encuentran en una parte de la sangre llamada plasma, pero ¿cómo pueden ayudar con ello?.

El plasma de la sangre donada de los pacientes recuperados, que contiene anticuerpos contra la covid-19, puede utilizarse para producir dos preparados.

En primer lugar, el plasma de convaleciente, que es el plasma que contiene estos anticuerpos. En segundo lugar, la inmunoglobulina hiperinmune, que está más concentrada y, por lo tanto, contiene más anticuerpos.

El plasma de convaleciente y la inmunoglobulina hiperinmune se han empleado con éxito para tratar otros virus respiratorios. Estos tratamientos (administrados por goteo o inyección) suelen tolerarse bien, pero pueden producirse efectos no deseados.

Investigadores y médicos de todo el mundo han querido averiguar si el plasma de las personas recuperadas de la covid-19 es un tratamiento efectivo para las personas con esta enfermedad, y si el tratamiento causa algún efecto no deseado. Se está actualizando continuamente esta revisión a medida que se dispone de más evidencia.

El 4 de junio de 2020 se realizaron búsquedas en las principales bases de datos médicas de estudios clínicos sobre el tratamiento con plasma de convaleciente o la inmunoglobulina hiperinmune para personas con covid-19. Los estudios podían haberse realizado en cualquier parte del mundo y podrían haber incluido participantes de cualquier edad, sexo u origen étnico con covid-19 leve, moderada o grave.

Se incluyeron 20 estudios completos, con 5443 participantes; de los cuales 5211 recibieron plasma de convaleciente. Se halló un ensayo controlado aleatorizado (ECA) (103 participantes; de los cuales 52 recibieron plasma de convaleciente).

Los ECA son estudios clínicos en los que las personas se asignan al azar a recibir el tratamiento en estudio (grupo de intervención) o a recibir un tratamiento diferente o ningún tratamiento (grupo de control).

Los ECA proporcionan la mejor evidencia. Se hallaron tres estudios no aleatorizados de intervención (ENAI) controlados (236 participantes; de los cuales 55 recibieron plasma de convaleciente).

Estos ENAI controlados no asignaban a los participantes al azar, pero sí incluían un grupo de control de participantes que no recibían plasma de convaleciente. Los 16 estudios restantes (5201 participantes) no fueron aleatorizados ni incluyeron un grupo de control (ENAI no controlados) pero proporcionaron información sobre los efectos no deseados del plasma de convaleciente.

Para evaluar si el plasma de convaleciente es un tratamiento efectivo para la covid-19, se evaluaron los resultados del ECA y de los tres ENAI. Los grupos de control recibieron atención estándar en el momento del tratamiento sin plasma de convaleciente.

No hubo evidencia suficiente para determinar si el plasma de convaleciente afectó al riesgo de muerte por cualquier causa en el momento del alta, tiempo hasta la muerte o a la necesidad de asistencia respiratoria.

Para evaluar si el plasma de convaleciente causa efectos no deseados, también se evaluaron los 16 estudios no controlados no aleatorizados. Se identificaron algunos efectos no deseados graves, que podrían estar relacionados con el plasma de convaleciente, incluidos la muerte, reacciones alérgicas o complicaciones respiratorias.

No se sabe con certeza si el plasma de convaleciente influye en el número de eventos graves no deseados. Ninguno de los estudios incluidos informó efectos sobre la calidad de vida.

La certeza (confianza) de la evidencia fue muy limitada porque solo hubo un ensayo aleatorizado y la mayoría de estudios no utilizaron métodos fiables para medir los resultados. Además,los participantes recibían diversos tratamientos además del plasma de convaleciente, y algunos tenían problemas de salud subyacentes.

En conclusión, no se sabe si el plasma de las personas que se han recuperado de la covid-19 sea un tratamiento efectivo para las personas hospitalizadas con esta enfermedad.

Con información del Centro Cochrane Iberoamericano.