Nahuatzén/Alan Ortega
Siguiendo los pasos del municipio vecino de Cherán, la comunidad indígena de Sevina, decidió tomar acciones para el resguardo de su territorio, levantando barricadas en los accesos principales. De acuerdo a los pobladores, la perdida de bosque ha ascendido alrededor de 500 hectáreas y su principal amenaza es la tala clandestina por parte del crimen organizado, así como de la comunidad colindante de Santa María Comachuén. Esta situación ha sido recurrente en los últimos años, sin recibir apoyo ni intermediación de alguna autoridad de los tres niveles de gobierno.










