Morelia/Redacción
Los otros dos casos han tenido lugar durante la última semana.
El primero en la colonia Ricardo Flores Magón de Morelia en donde reporto la muerte de un niño de cinco años.
Desde la llegada de las autoridades a la casa se percataron de que el caso era atípico. En el lugar reinaba la suciedad y el desorden.
Después al encontrar al menor se corroboro que se estaba frente a un caso de lo que pudiera ser maltrato infantil.
El niño de cinco años era prácticamente un esqueleto debido a la deficiente alimentación que se veía recibía.
Tenía mordidas en diferentes partes del cuerpo, al parecer humanas. Se notaba que no había sido bañado en semanas.
Su cuerpecito fue llevado al Semefo y los resultados de la necropsia corroboraron lo que se pensaba.
“choque séptico secundario a neumonía de focos múltiples en menor con desnutrición severa y policontundido (Síndrome del niño maltratado)”.
Es decir que la desnutrición, negligencia, abandono y omisión para brindar los cuidados básicos del menor dieron como consecuencia un cuadro de neumonía que le generó la muerte.
La madrastra del menor, una mujer de 26 años, fue detenida.
El niño, después se supo, estaba bajo su cuidado desde los ocho meses de edad. Sus primeros años fueron de cuidados normales, hasta que su padre fue encarcelado y quedo solo junto a su madrastra.
El otro caso ocurrió en Zitácuaro y continúa sin explicación.
Un hombre de 35 años identificado como Joel G. salió de su domicilio en compañía de su hijo de 7 años de edad a comprar útiles escolares.
Sin embargo al regresar a su domicilio paso por una gasolinera, compro combustible y acto seguido degolló a su hijo con un arma blanca.
Una vez que lo privo de la vida él mismo se lesiono, se roció con la gasolina y se prendió fuego.
El sujeto sin embargo no logro privarse de la vida. Las autoridades lo reportaron con quemaduras en el 50 por ciento de su cuerpo.
Actualmente se encuentra hospitalizado y bajo proceso por el delito de homicidio calificado.
“Personal de la Dirección de Investigación y Análisis, indaga el grado de participación del padre del menor, Joel G., de 35 años de edad, quien de acuerdo a testigo y otros datos obtenidos en diligencias, tras agredir a su hijo se ocasionó una lesión con la misma arma blanca y enseguida se roció gasolina y se prendió fuego, ocasionándose quemaduras en el 50 por ciento de su cuerpo. “El hombre fue canalizado a un nosocomio local donde ya es atendido por especialistas.
La Procuraduría General de Justica de Estado de Michoacán refrenda su compromiso de esclarecer este hecho y llevar ante los tribunales a quienes atenten contra la integridad de la niñez michoacana”, dice textualmente el comunicado que emitido la PGJE sobre el hecho.
Sin embargo, el escrito no alcanza para comprender qué fue lo que hizo que este sujeto haya privado de la vida a su hijo y después se haya prendido fuego.





