“Los migrantes hemos levantado a Estados Unidos…”

Julieta Coria

 

Morelia/Julieta Coria

Gabriel García Correa, de 34 años, nació en el municipio de Álvaro Obregón pero desde los 15 años de fue a de ‘mojado’ al vecino país, para buscar un buen trabajo, que a decir de su mamá, en su tierra no encontraría  nada bueno,  y así, toda su familia, porque ‘pues ha si es la costumbre en mi pueblo’ dice, mientras empieza el evento, donde recibirá un apoyo por ser migrante.

Recuerda con gran precisión, aquélla vez, que cruzó al norte, a sus quince años, el miedo le invadía de pieza cabeza, pero el sueño de ser como ser hermanos que ya estaban del otro lado, le continuaba a continuar, con el temor de que lo agarrará la migra y lo devolviera a su pueblo.

Gabriel señala que se fue a Estados Unidos por su en su familia, no había recurso ni posibilidades de estudiar, y  “no había con que, somos muchos hermanos y pues no nos podían dar todo a todos, por eso me fui “.

Recuerda aún su primer trabajo; “yo empecé en el campo” y hacia jornadas de hasta 12 horas en los sembradíos de lechuga y jitomate, con los años y ya con un dominio más claro de la lengua extranjera, tuvo oportunidad de trabajar en el Restaurante, donde le empezó a ir cada vez mejor.

Gabriel a esa edad, todavía no descubría que lo que realmente le gustaba hacer en la vida, era trabajar con la madera, el gusto por la carpintería le llegó demasiado tarde, pero luego de trabajar en la jardinería, empezó a hacer casitas de madera y le agarró el gusto, a lo que se dedicó por algunos años más, hasta su regreso de nuevo a Michoacán.

Cuando empezaba a  irle cada vez mejor, tuvo que abandonar el país, porque su madre enfermó, ya estaba ‘peleando’ una residencia temporal que le iban a otorgar y tuvo que regresarse a Michoacán, “pero me hicieron fraude por que los de migración, me dieron a firmar un papel en inglés en donde según me decía que era voluntario, pero cuando mire el papel, decía que no podía entrar en diez años…”

Tengan o no papeles, los que somos migrantes vamos a perder, porque nos bajan el rendimiento, la mayoría de inmigrantes se van a quedar sin trabajo. Y, con la llegada de Trump ha sentido la situación “más carajo y sobre todo a  los que tenemos familia, todos trabajan en el campo

El muro es dinero mal gastado, considera porque si están en en Quiebra, ellos mismos se lo gastan, en realidad es porque son racistas”, señala Gabriel un tanto enojado.

“Y es que aunque nos tachan de delincuentes y que somos cucarachas, nosotros los latinos y mexicanos hemos levantado ese país, estamos dando un ingreso”. Dijo que la solución sería ofrecer más permisos de trabajo y así los dos países se ayuden.