Uno experredista, Fidel Calderón Torreblanca, ella petista de casi toda la vida, Marcela Casillas Carrillo, y se esperaba que arribaran a la recién instalada 74 legislatura local a través de la vía de representación proporcional o plurinominales.
Al final, no lo lograron y con ello, sin duda, en la batalla a darse en el Congreso del Estado, entre las principales fuerzas política michoacanas, MORENA pierde dos legisladores que hubieran aportado más que casi todos ellos, juntos.
Y, más allá, los perredistas tendrán menos dos opositores camarales peligrosos, no solo por sus posiciones a veces de corte radical y sus oscilantes críticas exóticas, sino porque en tribuna parlamentaria serían más que talibanes y todo eso era conveniente para un gobierno perredista.



