Apatzingán, Michoacán.- Los menores Edgar Alejandro y Marco Antonio fueron localizados por la Fiscalía Regional de Apatzingán en el centro de esa ciudad, luego de haber desaparecido tras salir de sus comunidades en Los Reyes presuntamente atraídos por una oferta de trabajo que habría servido para llevarlos hasta esa región.
La localización de ambos adolescentes puso fin a varios días de búsqueda por parte de familiares, autoridades y habitantes de las comunidades de Sicuicho y Pamatácuaro, donde incluso se realizaron bloqueos carreteros para exigir acciones urgentes de localización.
De acuerdo con testimonios de pobladores, los jóvenes habrían sido trasladados por un taxista identificado como Enrique, quien presuntamente los llevó a Apatzingán, donde existiría una operación de reclutamiento vinculada a un grupo criminal.
Habitantes de Pamatácuaro sostienen que la investigación debe profundizarse para esclarecer cómo llegaron los menores a esa ciudad y si existieron personas que facilitaron el contacto con quienes los atrajeron mediante la oferta laboral.
«Desconozco, pero la conclusión es que ya los tenían reclutados. Los de Pamatácuaro, el jefe y el taxista estoy seguro tienen que ver», expresó uno de los pobladores tras conocerse que los adolescentes habían sido encontrados.
La noticia de la localización fue difundida inicialmente mediante un video que circuló en redes sociales y que fue grabado por una persona involucrada en las gestiones para encontrarlos.
«Ya fueron a encontrar a los niños sanos y salvos, andaban por ahí vagando por el centro. Ahí los agarraron, ya ahorita los tiene Fiscalía, ya les avisamos a los papás allá de Sicuicho y a los papás de aquí también», señaló en la grabación.
En el mismo mensaje agradeció el respaldo recibido durante la búsqueda y explicó que las labores se realizaron en coordinación con representantes comunitarios y familiares de los adolescentes.
La desaparición de Edgar Alejandro y Marco Antonio provocó preocupación entre habitantes de la región debido a las versiones sobre posibles mecanismos de reclutamiento de jóvenes mediante falsas ofertas de empleo difundidas en redes sociales, una línea que sigue siendo señalada por comuneros pese a que los menores ya fueron localizados con vida.





