Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Era comenzada la tarde por las calles de Morelia cuando se detuvo el tránsito sobre avenida Nocupétaro, casi llegando al “Pípila”, al tiempo que una madre tomó a su hijo, montándolo ágil a sus hombros.
Ya arriba, tres pelotas lanzó al aire sin gesto ni advertencia, mientras la madre se concentraba en la tarea de sostener el peso del pequeño.
A unos cuantos segundos del semáforo verde, se quitaron sus respectivas gorras, acercándose a los autos a punto de arrancar y solicitaron “lo que sea su voluntad”…





