Liberación anticipada, medida urgente

Morelia, Mich./Nancy V. Herrejón.- Frente a la crisis sanitaria, María Sirvent, directora de la organización Documenta, señaló que es urgente ejercer la liberación anticipada de presos como una medida para proteger la salud de esta población vulnerable y así ayudar a desahogar la saturación de cárceles.

Documenta es una organización que defiende los derechos de las personas privadas de la libertad, y la cual se ha encargado de revisar las condiciones en las que estos llamados centros de readaptación social viven la pandemia del covid-19.

Alertaron que las cárceles están con condiciones de hacinamiento, poca higiene y precarios servicios de salud para las  decenas de miles de personas privadas de la libertad enfrentan la pandemia del coronavirus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) también han apremiado a los gobiernos a tomar medidas que pongan a salvo a la población recluida en condición de vulnerabilidad.

Hay un total de 202 mil 337 personas en reclusión esto de acuerdo con el más reciente informe del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS). 110 de los 297 centros penitenciarios federales y estatales del país tienen sobrepoblación.

La Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)  de 2016 especifica que el 45% de los reclusos comparte su celda con más de cinco personas.

Sirvent afirmó que hay centros penitenciarios que no cuentan con la infraestructura adecuada de agua potable y que carecen de servicios de atención médica, además de que es imposible poner en práctica las medidas de mitigación como la de la sana distancia o el autoaislamiento.

En entrevista para Animal Político, advirtió que en caso de que el virus entrara a las cáceles, sería muy difícil detenerlo, por lo que cree que es vital que se incrementen todas las medidas preventivas posibles de sanitización.

“Las medidas preventivas de contagio tienen que ser intensificadas y diferentes al interior de un reclusorio que las que están llevando hacia el exterior, porque al interior de un reclusorio, que duerman dos o tres personas en una celda ya no es una sana distancia, no puedes hacer aislamiento, y si aparte no hay agua, tampoco puedes llevar un régimen de limpieza riguroso para estar desinfectando” mencionó  la activista.

El portal Animal Político solicitó a la OADPRS, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) –dependencia a la que está adscrita administrativamente-, un informe sobre las medidas preventivas adoptadas para proteger la salud de la población en reclusión, pero no recibió respuesta.

Sirvent agregó que en caso de que el virus se adentrara en las cárceles el contagio sería masivo y difícil de controlar, “si controlarlo afuera es difícil, imagínate adentro, y sobre todo porque no van a tener tampoco la capacidad de atenderlo, porque no creo que las torres médicas de los reclusorios tengan respiradores o el material que se necesita” mencionó.

Con información de Animal Político, Inegi