Lengua de señas, el objetivo

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Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- “Siendo congruentes con la intención del señor rector, Raúl Cárdenas Navarro, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, que ha fomentado la inclusión dentro del clima universitario, vemos una grandiosa oportunidad de tratar de inferir de una manera positiva con una optativa de la lengua de señas en la facultad de odontología”.

Con el objetivo de dotarles a los futuros odontólogos de la UMSNH con una materia optativa que les permita tener conocimiento de la lengua de señas mexicana para la atención de la comunidad sorda, 8 integrantes del doctorado es Ciencias de la Educación de la Universidad Contemporánea de las Américas (UCLA) de Morelia, trabajan desde hace aproximadamente tres años y medio.

Al respecto, la licenciada en educación especial, Lorena Hernández, integrante del equipo, señala tres objetivos principales:

  1. Sensibilizar a los alumnos, para que entiendan que existe esta falta de atención en las personas sordas.
  2. Que los alumnos adquieran un vocabulario básico, primeramente, para que se comuniquen con sus pacientes sordos y que los puedan atender.
  3. Lograr que sea una materia permanente en la facultad de odontología, y, posteriormente, en las demás facultades, porque se necesita tanto en psicología como en todas las áreas.

que les permita tener conocimiento de lengua de señas mexicana y, de esta manera, cuando ellos tengan su inclusión dentro del campo laboral como odontólogos pasantes en servicio social, puedan otorgar ese beneficio a la población que lo requiera.

La optativa consta de un semestre y se tiene contemplada para el ultimo año de la carrera de odontología, donde se tiene contacto con el sector de tratamiento.

“Cabe señalar que es estrictamente en atención de carácter preventivo odontológico a pacientes sordos. Por lo pronto, vamos a referirnos, por ejemplo, a lo que es una profilaxis, una limpieza de dientes, técnicas de cepillado, el uso apropiado del cepillo dental, la forma adecuada de utilizar el hilo”, señala el cirujano dentista, Gustavo Jacobo Campos, integrante del equipo.

Al respecto, comentan la limitación que la propia lengua de señas tiene en el campo, pues no considera palabras técnicas como la manifestación de la existencia de una simple caries, por ejemplo, por lo que el horizonte de trabajo es arduo.

“Necesitamos hacer camino en toda la gama de la odontología, para establecer una lengua de señas, para hacerles saber a ellos cómo es una incrustación, qué es un metal porcelano, entonces, tenemos un reto y un mundo en frente”, comenta el cirujano Jacobo.

Son seis meses con los que el equipo cuenta para finalizar su proyecto, aunque la posibilidad de ser precursores en el tema los tiene a consideración de continuar trabajando en el tema, aunque no ha sido fácil, pues sus propios asesores dudaron en un principio de la propuesta.

“Cuando tuvimos nuestras primeras revisiones, nos dijeron que en lugar ser inclusivos, estábamos siendo exclusivos, querían que incluyéramos todas las discapacidades, pero es mucho trabajo”.

“La intención es que se vaya grande, pero lo primero tendría que ser la conclusión del proyecto, lograr la titulación del doctorado, pero la intención original es llevarlo a la practica, donde tendríamos que cubrir los diferentes procesos legales de la Universidad”, puntualizó Jacobo.

Enfocados y muy entusiasmados, los ocho integrantes se reúnen cada semana para continuar documentando, explorando, aprendiendo y preparándose para lo que pudiera ser uno de los proyectos más importantes para la atención de salud de a comunidad sorda.

“Queremos seres humanos sensibles del entorno donde ellos van a desarrollarse Si estamos hablando de integralidad, nosotros creemos proveer a ellos la sensibilidad de la necesidad de atención este tipo de paciente, que hasta el momento está desatendida”.