Morelia, Mich.| Acueducto.- Las tapitas de plástico que la mayoría de las personas ve como simple basura ahora se han convertido en recursos para apoyar a las niñas y niños con cáncer. Donarlas significa dar una oportunidad de vida para quienes luchan contra esta terrible enfermedad.
Así lo consideró Simona Maldonado, mamá de un pequeñito que hace unos meses fue diagnosticado con cáncer, el tratamiento médico lo recibe en el Hospital Infantil de Morelia, pero en la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer Michoacán (AMANC), le apoyan con hospedaje y alimentos gratuitos.
La originaria de Zamora, de escasos recursos económicos, pero con mucha fe en que su hijo pueda superar la enfermedad, encontró en AMANC el apoyo y ayuda para salir adelante, ahí conoció también la campaña “ReciCanje”, que impulsa la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (Sedesoh), la cual consiste en recolectar tapitas de plástico para fortalecer la ayuda que recibe.
“Estamos muy agradecidos con todas las personas que están apoyando esta campaña, para que podamos tener un techo y comida, por parte de AMANC, además de apoyo para transporte, cuando tenemos que venir al Hospital Infantil a recibir tratamiento para curar a mi hijo”, comenta Simona.
Expresó que al igual que muchas familias, no cuenta con los recursos suficientes para hacer frente a una enfermedad tan dolorosa como es el cáncer infantil; además ha tenido que dejar su trabajo para dedicarse a los cuidados de su hijo, por lo que esta acción, se convierte en un rayo de esperanza para las familias que enfrentan un caso de cáncer en sus menores.
“Cuando me enteré de la enfermedad de mi hijo, pensé en lo peor, nuestra vida cambió por completo, poco a poco, con la ayuda del Gobierno del Estado y de AMANC, me he llenado de esperanza de que saldremos adelante; es importante que sigan donando, eso puede ayudar a salvar a nuestros pequeños”, expresó.
A un año de que arrancó esta acción, la Sedesoh, ha logrado entregar toneladas de material plástico, que la institución de asistencia privada lleva a un centro de reciclaje; el dinero obtenido se convierte en apoyo integral para las niñas, niños, adolescentes y su familia, que están siendo acompañados por AMANC.





