Las plumas de su vida…

ACG

Morelia/Julieta Coria

La entrada a la casa de la artesana Alma Alicia Arías Barriga, se encuentra rodeado de pequeñas obras de arte enmarcadas que decoran la casa de la artesana, pareciera una casa común y corriente, pero en su interior guarda pequeños secretos que poco a poco empezaban a salir a la luz.

De pie y con una sonrisa de oreja a oreja la señora Alma Alicia Arías Barriga, recibe a un grupo de periodistas que curiosos observan cada detalle de la hermosa casa de la artesana; ella, fresca, atenta, amable, vestida de un hermoso traje de manta negra y en colorido bordado, refleja la luz en su cabello blanco, que recibía los rayos de luz de los ventanales de su hogar.

En el segundo piso se encuentra su taller, un pequeño pero hermoso cuarto lleno de colores, de materiales con los que Alma diseña su obra, ella se siente contenta, su rostro de relajación invita a escuchar la plática en donde, detalle a detalle, narra el proceso de sus creaciones que la han hecho ganar importantes premios en el estado.

Hace 9 años que decidió iniciar por la ruta del arte, desde el 2008 que lo hace como una satisfacción personal, pues el reconocimiento de sus trabajos de plumas, es una forma de seguir trabajando.

«Yo nos desplumo aves, ni lo piense, recolecto sus plumas en temporadas de muda; de hecho yo tengo mis aves, las cuido y de ahí obtengo mi material», dice con una sonrisa llena de seguridad.

Las manos de Alma están llenas de historia, sus manos delicadas han realizado desde sencillos mosaicos de plumerías hasta paisajes que atesora en la memoria y plasma en lienzos para dar vida a hermosas creaciones que causan suspiros de tan solo mirarlas.

«Sin la pluma, no podría hacer nada» dice en voz baja, mirando a la nada.

El color que más usa sin duda es el azul, «le sigue el amarillo, los rojos», continúa contando al grupo de periodistas, «mis favoritas son las plumas de pericos australianos, canarios, cardenales, loros, ninfas y faisanes».

Para la elaboración es muy sencillo, más que la técnica se requiere tener en mente la imagen, amar lo que uno hace y cientos de plumas de colores para iluminar los dibujos, y así nace, todo lo demás sale del corazón…