Morelia, Mich. | Acueducto Online/Cayetano Mac.- En los pasillos del ex convento de San Francisco, se pueden mirar múltiples bordados, todos ellos narrando alguna historia escrita por Raquel, una artesana textil de Michoacán.
Raquel sin estar presente de forma personal, pero sí material, les cuenta a todos los que lean sus bordados cómo ha sido la vida en Michoacán, la historia de la niña y la mujer, la historia de un pueblo del que solo queda su nombre, los problemas y vicios en la sociedad, todo esto convertido en un columpio de emociones y sentimientos, alegría, tristeza y nostalgia desde San Juan Nuevo Parangaricutiro.



Para conocer este compilado de historias solo es necesario acudir al Museo del Artesano Michoacano, donde Raquel dejó escrito en sus bordados un poco de ella, un poco de su vida, y un poco de Michoacán, donde la aguja e hilo siguiendo el ciclo de la vida ha dejado de trazar.






