Las del ‘toque delicado’ de Emaús

ACG

Morelia/Julieta Coria

La banda de guerra tocaba incesante hasta retumbar en el palacio municipal, asistentes y público en general buscan un lugar en el auditorio con un lleno total, no cabe nadie más.
Iniciaban el evento con enorme solemnidad, autoridades y funcionarios municipales, al centro y al frente los galardonados, los demás trabajadores, amigos y familiares de los que hoy reconocerán. Hoy entrega la presea «Amalia Solórzano Bravo» el Ayuntamiento de la ciudad de Morelia y se engalana con sus invitados de honor, en una Morelia, hoy fría, húmeda y nublada.

Todo comenzó con el homenaje al lábaro patrio, ante un silencio absoluto y seriedad, mucha seriedad. Enseguida el himno nacional retumbaba en el pequeño lugar. A lo lejos y en la mesa principal, el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar y los integrantes del Cabildo municipal acomodan sus corbatas y evitaban las sonrisas, continua la solemnidad.

Todos atentos al protocolario evento, que como año reconoce a las mujeres destacadas en el estado, mujeres sobresalientes con trayectoria en las Artes, la ciencia, el deporte, así como Asociaciones Civiles de Morelia, en esta ocasión la condecoración es para la Fundación Hogar Emaus, a ellas la mujeres que cuidan el bienestar de cientos de mujeres michoacanas y personas en vulnerabilidad.

Bajo el techo municipal un ligero viento frio que recorría el lugar y afuera una persistente lluvia que armonizaba la mañana que incitan a los invitados a permanecer atentos a solemne sesión que bajo el techo municipal, hoy presume a sus galardonados.

Tras el pasé de lista y un prolongado minuto de aplausos a la recipiendaria fallecida hace un año, de la fundación hogar Emaús, la breve semblanza a la asociación que por cinco años ha beneficiado a 100 mil personas y ha procurado que las personas más vulnerables del estado, tengan hospedaje y alimentación.

Todo transcurría de pronto con gran rapidez, hasta que él nombre de Araceli Flores Villasuzo nombrado abre el micrófono, daba la señal; el momento de la entrega, la cámaras, los lentes, y los ojos de los presentes atentos al momento de capturar el momento.

“Nosotras somos las que damos el toque delicado y hospitalario, somos nosotras las que brindamos un acompañamiento espiritual, las que brindamos un cálida familia para quien no la tiene” decía ante el micrófono la presidenta municipal, quién lucía impecable con una sonrisa de oreja a oreja, y en mirada una sensación de amabilidad y gratitud.

El evento duro muy poco, la galardonada y sus fieles compañeras, no dejaban de sonreír y con la mirada en alto, como parte de un sueño que tienen por cumplir y que dicen….aún no falta….