“¡Larga vida, larga vida!”

ACG

Morelia/Julieta Coria

Para el festejo de los 25 años de la Secretario de Desarrollo Social, SEDESOL, una Danza de los viejitos y un baile de las aguadoras de Uruapan,  amenizaban el lugar, mientras cada invitado y asistente buscaba un lugar para esperar el comienzo.

El Centro de Información, Arte y Cultura (CIAC) en la Universidad Michoacana, fue el lugar elegido para rendir cuentas de los trabajos realizados, en el primer cuarto de siglo de la institución. El ambiente era como de fiesta, las bocinas retumban al ritmo de la música tradicional y la gente no para de llegar, los de la Sedesol, se evidencian por andar vestidos de blanco con un enorme logo verde con el número 25, bien arreglados, se les nota por todo el lugar caminando con aíres de grandeza.

A reventar el lugar, cuando una comitiva de funcionarios llegó abriendo plaza; el presidente municipal, Alfonso Martínez, tomándose fotos con todas la mujeres que encantadas con su rostro le pedían la foto del recuerdo; el diputado Pascual Sígala con una sonrisa de oreja a oreja saludando a todos a su paso; Alberto Frutis, el secretario de educación, él solo caminó hasta su destino…

Sentados por niveles se encontraban los asistentes; hasta delante los lugares destinados al gobernador del estado, Silvano Aureoles, el delegado federal de la Sedesol; Jerónimo Color Gasca el rector de la UMSNH, Medardo Serna González y todos los funcionarios y diputados. Más atrás una especial mención a los presidentes municipales; trabajadores de la institución e integrantes de las Asociaciones en el estado y más atrás los beneficiarios de algunos de los programas de Sedesol, señoras y amas de casa sobre todo.

Cuando el gobernador Silvano llegó, tuvieron que pasar al menos diez minutos, para que con tiempo y una sonrisa nada fingida, saludaba a todos, a todos a su paso, las cámaras de inmediato a buscar la mejor foto, y los asistentes de pie recibieron a su gobernador con celular en mano para atesorar el momento.

Subió al pódium y tomó el micrófono. Su tono resultaba cordialísimo. Eran más de las 12:15 horas y Jerónimo Color Gasca saludaba a los funcionarios estatales y federales con una afabilidad pocas veces escuchada. Empezaba a hablarle al gobernador, pero éste veía unas hojas, miraba a un secretario federal, reía con él y no parecía prestarle mucha atención.

Fue cuando el delegado apuntó que en el padrón de programas de la delegación estatal hay 2.3 millones de michoacanos que viven en condiciones de vulnerabilidad, y recordó que se está trabajando con el Gobierno del Estado para crear un padrón único de beneficiarios, con la finalidad de evitar duplicidad de apoyos.

Él, en su discurso se dirigió a él directamente (al gobernador) y le agradeció por su presencia; Silvano Aureoles volteó a verlo y le dio mayor interés a sus palabras.

Luego las proyecciones de varios videos, donde las poderosas cifras se visualizaban antes los cientos de ojos que atentos no dejaban de aplaudir, en cada video que mostraba la realidad y la inmensa cantidad de programas sociales, uno a uno cifras más cifras, todo en favor de los más vulnerables, por supuesto.

Silvano Aureoles subió al estrado, saludó y agradeció como es costumbre de cada invitado especial; dos señoras con playeras de Liconsa no se detuvieron en decir entre ellas; “está guapísimo” entre risas nerviosas sin perder de vista al hombre de traje en tribuna.

Era momento de su discurso, toma el micrófono, levanta la vista hacia el enfrente y empieza a hablar,  ahí resaltó que para atacar los índices de pobreza se deben generar políticas públicas alineadas de forma horizontal y no sólo usar los programas asistencialistas para un fin electoral.

“Si eso es verdad, eso hacen todos” continuaban las dos mujeres de playeras de Liconsa, ya con un poco menos de interés en el evento, pero nunca dejaron de admirar lo que llamaron “la guapura del gobernador”

Fue interrumpió en varias ocasiones por los aplausos, pero en su rostro se observaba seriedad y preocupación sobre todo cuando reconoció que los índices de rezago social en la entidad rebasan los de la media nacional, a pesar de todas las riquezas que posee.

“Sólo con el fortalecimiento institucional y el alineamiento de políticas públicas, podremos salir adelante” decía en repetidas ocasiones, y al final un “¡larga vida a Sedesol! Y el prolongado aplauso.