Héctor Tapia/ Acueducto Online
Con los cristales arriba, en su camioneta Suburban blanca llega “casi de incognito” Andrés Manuel López Obrador al salón Expo Eventos Alameda donde le esperan ya alrededor de 500 militantes de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), parte de la estructura de defensa del voto.
El encuentro que sostuvo con su estructura fue privada, dado que es periodo de intercampaña, por eso no hubo invitación a los medios de comunicación, quienes de todas formas se enteraron y también de todas formas acudieron al encuentro, aunque tocó ahora “observar y esperar” desde afuera.
Minutos antes de la cita programada, a las 11:30 de la mañana, las puertas del salón ya estaban atestadas de militantes de Morena esperando entrar al recinto.
-Los del distrito 10… Los del distrito 10…!- Llama en voz alta el guardián de la puerta, el “cadenero” que filtra a quienes podrán acceder a ésta “fiesta”, y de la extensa fila que se alarga en la banqueta que circunda al salón levantan la mano quienes pertenecen a dicho distrito electoral, se acercan al portón y reciben la autorización para pasar.
A lo largo del pasillo que da a la entrada por la parte frontal se extiende una larga mesa donde están los registros correspondientes, dependiendo del distrito electoral del que provengan.
Entre estos se pueden ver figuras como Cristina Portillo Ayala, Raúl Morón Orozco, el regidor Osvaldo Ruiz Ramírez, Alfredo Ramírez Bedolla Enrique Bautista, Fidel Calderón, Roberto Pantoja Arzola, Selene Vázquez Alatorre, Graciela Andrade; quizá los que figuran más son justamente los ex perredistas que renunciaron a ese partido para respaldar al proyecto de López Obrador. Ahí están, dejándose ver.
“Córrele, vamos a la otra entrada…”, pide uno de los reporteros, quien sabe que es seguro que por ahí arribe al lugar López Obrador, y efectivamente, no tarda en llegar en su Suburban el precandidato de Morena a la Presidencia de la República, quien apenas baja un poco el cristal del lado del copiloto, donde él viaja; sonríe apenas para los medios de comunicación, recibe un documento de militantes provenientes de Paracho, se niega a dar una declaración a los reporteros, vuelve a subir el cristal, e ingresa al salón. Las puertas se vuelven a cerrar.
El encuentro es breve, exprés, duró apenas la media hora. Sin embargo el mensaje que da es contundente: “quien quiera un puesto, ahí está el mercado…”, en alusión a quienes han llegado recientemente a Morena y que esperan obtener una candidatura para algún puesto de elección popular, o quizá algún puesto en la función pública en caso de ganar el proceso electoral.
Cuando dice esto no hay medios de comunicación, pero la propia estructura que se sumó a la fundación de Morena se ocupa de difundir en mensajes furtivos.
Posterior al encuentro con estructura, el fundador y líder nacional de este partido tuvo una reunión, también privada, con empresarios de la localidad, que quizá fue el motivo del viaje a Michoacán y el encuentro con la estructura sólo fue para aprovechar la estancia.





