“La vida en negro…”

Foto: Julieta Coria

Morelia/Julieta Coria

Víctima de la delincuencia, Daniel Díaz Gonzáles, perdió la vista hace un poco más de trece años, desde entonces acude al Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) en la ciudad de Morelia, donde lleva una puntual y eficiente rehabilitación.

Taxista de oficio, Daniel perdió uno de sus ojos durante su jornada laboral, en una noche de trabajo, un delincuente a mano armada le apunto con una pistola, para despojarlo de sus partencias.

Sin embargo, añade, al intentar resistirme, fui blanco de una bala que me dio justo en el ojo derecho, lo que me provocó pérdida inmediata y daño irreversible al segundo.

«De eso, hace trece años, ahorita ya lo superé, pero fue algo muy desagradable porque en el asalto, sentí clarito como desapareció el ojo, esa bala me lo arrebató y daño el nervio óptico del que me queda; tenía impotencia, rabia, enojo y mucha tristeza aquella vez…”.
Para Daniel ha resultado doloroso lo ocurrido, hace años que sentía que el mundo se le venía encima, pero con el apoyo de su familia, pudo sobrevivir el penar que le costó nunca volver a mirar, como lo hacía antes.

«Ya lo superé y agradezco el buen trato que se me ha dado aquí en el CREE» señala durante la visita del gobernador a la inauguración de un nuevo centro para discapacitados visuales, muy esperado en la entidad.
Daniel, con tristeza cuenta que ahora en el recuerdo quedan los paisajes, los amaneceres, extraña el verde de los jardines, la luz, y también ver películas y el fútbol, “yo antes veía mucho el fútbol, me gusta mucho, ahora nada más lo oigo y le toca a uno imaginarse el juego, pero pues no es igual…”

Hoy, se siente contento y con la fortuna de poder descubrir que la vida no acabó, que la vida sigue y gracias a sus doctores y terapeutas, ha salido adelante “era lo que necesitábamos era lo que nos hacía falta, va a quedar grabado, aquí en el CREE me han enseñado a recorrer a conocer, he aprendido a moverme…”

Sin embargo, hay algo que lo tiene con mucha preocupación y ya lo ha hablado con sus compañeros, es la falta de transporte “le navegamos mucho, a veces que no pueden los familiares nos toca andar moviéndonos y ver maneras, para sortear el transporte, que desafortunadamente no está pensando para las personas que tenemos algún tipo de discapacidad, definitivamente no, no lo hay.”

Finalmente, Daniel, en concluye la entrevista porque a lo lejos, se encuentra el gobernador Silvano Aureoles y él quisiera acercarse, saludarlo y escuchar lo que diga “eso queremos, que no nos olviden, somos discapacitados, pero no extraños, porque a veces nos miran feo y hacen que uno se sienta mal y nos bajan el ánimo.”

Daniel considera que el nuevo Centro de Rehabilitación, será de gran ayuda y no desaprovechará la ocasión para seguir con su rehabilitación, “porque aún hay mucho por delante y mi ceguera no me impide salir adelante, por que como me dijeron una vez, ahora tengo una vida como en negro, a oscuras, como veo todo, pero vida finalmente y eso es lo que importa…”.