La tristeza del gobernador…

Imagen: Especial

Apatzingán/Julieta Coria

Unos minutos pasaban el medio día en la ciudad de Apatzingán, cuando el gobernador Silvano Aureoles y el Secretario de educación pública, Aurelio Niño Mayer, bajaron de dos vehículos blancos, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.
En medio de un intenso calor que rebasaba los 33 grados de temperatura, ya los esperaba una decente cantidad de apatzinguenses, funcionarios municipales y hasta dos perros callejeros que deambulan en el terregoso recinto ferial de Apatzingán.
Y es que este martes se firmaría un convenio de colaboración el INEA y el gobierno de Michoacán, para iniciar una campaña de alfabetización y reducir el rezago educativo, en Michoacán, uno de los más rezagados, del país, así lo dicen las estadísticas. Y hoy el propio gobernador hizo mención.
A lo lejos señoras y señores de sombrero y chanclas, han caído en los brazos de morfeo, fue una espera prolongada para los que hoy serán beneficiados, y aprenderán a leer y para quienes ya se encuentran en el proceso.
En medio del abrumador bochorno de la gente, el imparable llanto de los pequeños y el prolongado cansancio de los asistentes, empezaban los discursos del evento.
Todos los funcionarios, hombres en su mayoría, visten la tradicional guayabera o camisa blanca, a excepción del secretario Aurelio Niño, quien decidió vestir de azul claro y en todo momento, echar su cabellera hacia atrás, como artista de telenovela, limpiándose el sudor.
El primero en hablar fue el presidente municipal de Apatzingán, Cesar Chávez Garibay, quien, tras diez minutos de agradecer y saludar, destacó su discurso más que por elogiar el trabajo estatal y federal, por reconocer la necesidad de espacios culturales para los pobladores.
Y es que, añadiría, «pues, ni cines tenemos», lo que le ganaba el aplauso y la ovación, pero, atajó en forma presuntuosa “aquí mismo próximamente tendremos un ‘tiatro’ de calidad…».
Y si, más adelante en su participación, el gobernador, hizo el compromiso de la construcción del ‘tiatro’, como lo dijo el edil de Apatzingán.
Los minutos, y los discursos pasaban, con el calor más intenso, cada vez más. Los niños más que inquietos corren por todos lados, la gente adulta, permanecen en su mismo lugar, quietos, escuchando, como sin atender palabra, solo aplaudían.
Es su turno, al gobernador se le nota alegre, aunque muy acalorado, empezaba saludando y agradeciendo a todos, a todos los ahí presentes; no sé le escapo ninguno.
El tema fue la educación, sin duda, el reto más grande, decía, «me da tristeza que seamos de los más rezagados». Sin texto en mano, habló sobre los 200 mdp que hoy invierte el gobierno federal a la educación, en beneficio de los michoacanos.
Y es que dijo, seguro de sí mismo, que la educación nunca llega tarde, y si compromiso de abatir el rezago educativo, es su meta principal.
El evento terminó con un breve discurso del invitado de honor, Aurelio Nuño, quien, en escasos minutos, refrendo solamente el compromiso con ayudar a la alfabetización de » nuestros adultos mayores» porque citando al gran Gandhi, dijo que » la educación es él arma más poderosa para transformar el mundo».