La recompensa

Foto: Enrique Castro

Angahuan/Enrique Castro/acueductoonline

Desde los 2,800 metros sobre el nivel del mar, el tiempo se “detiene” y el silencio llena los oídos. El paisaje se mira hasta donde alcanza la vista:

Foto: Enrique Castro

Por un lado, tupidos bosques verdes, por el otro una mancha negra de lava; un flanco muestra el pueblo de Angahuan, Zacán y hasta Los Reyes se alcanza a ver, del otro, el pico de Tancítaro se impone.

Foto: Enrique Castro

Abajo se miran las formas que el viento hace sobre la ceniza que durante 75 años ha estado ahí, dando un nuevo paisaje y creando nueva vegetación de algo que a simple vista parece estéril y gris.

 

En un buen día, como este 20 de febrero, las nubes altas crean fotografías en la mente de los que pudieron subir hasta la cima del volcán Paricutín, ahora dormido y apagado, pero de pie e imponente.

Foto: Enrique Castro