La persistencia de la memoria

Foto: ACG

Omar Arriaga Garcés / Morelia

Hacia el minuto ocho de quince del discurso de Marina Arvizu Rivas, directora de la Unidad de Igualdad de Género de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), quien señalaba que no es lo mismo vivir la ciudad para las mujeres, los jóvenes, los niños, adultos mayores, discapacitados e inmigrantes; hacia el minuto ocho, decía, una escena curiosa se desarrollaba en el centro del presídium: el gobernador Silvano Aureoles Conejo y el mando especial para la Seguridad de Michoacán, Felipe Gurrola Ramírez, parecían absortos en la contemplación.

Con los lentes puestos, el mandatario estatal miraba su celular y tocaba la pantalla esporádicamente con los dedos mientras el general observaba y asentía; luego volvía a pasar la mano y el militar -con la camisa de su uniforme verde caqui- continuaba en la observación.

“No piensan en las mujeres que usan tacones… Las mujeres son las cuidadoras de la comunidad”, expresaba en el micrófono Marina Arvizu, cuyo registro para el bel canto habría sido con seguridad más amplio que el del tenor de una ópera de Mozart, si alguien entiende lo que eso significa. “Se debe recorrer con los vecinos las zonas para que ellos sean los que señalen…”, agregaba la funcionaria, en alusión al desarrollo urbano de las ciudades y las necesidades de éstas.

Eran las 13:41 horas (una y 41 minutos) cuando Rosario Robles Berlanga, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), inauguró el Foro Michoacán por el Derecho a la Ciudad: México rumbo a Hábitat III. El evento debía comenzar a las 12:10 horas, pero empezó a eso de la una.

Por la mañana, Aureoles Conejo acudió a Singuio, localidad de Álvaro Obregón, donde se dio a conocer una estrategia de Liconsa para transparentar el padrón de beneficiarios en la entidad. El evento estaba convocado a las 09:00 horas, pero inició a las 09:30 horas.

“Nada más voy a hablar de vacas y leche”, avisó el Ejecutivo estatal en conferencia de prensa posterior al evento. Y lo cumplió.

-De vuelta al foro de ciudades

A las 13:00 horas, Sergio Adem Argueta, encargado de despacho de la Secretaría de Desarrollo Territorial, Urbano y Movilidad (Sedetum), comenzó la tanda de discursos con los tres ejes que se cumplirán en ordenamiento urbano en Michoacán: darle suelo a los más necesitados, predios regulares para que ya no se invadan los irregulares; rescatar los barrios de las periferias con centros cívicos y tecnológicos para disminuir la pobreza; generar medios de movilidad para quienes habitan esas zonas de las ciudades. Habrá durado diez minutos su intervención.

Tocó el turno a Arvizu Rivas y luego a Alfonso Iracheta Cenecorta, encargado de ONU-Hábitat, el cual entregó un Índice de Prosperidad Urbana de seis municipios de Michoacán: Morelia, Zamora, Uruapan, Tarímbaro, Lázaro Cárdenas y La Piedad, con el que podría calificarse su desempeño de manera general. Habló poco, la verdad, cinco minutos o quizá menos. Luego habló el gobernador.

Dijo que en planeación urbana Michoacán tiene severos problemas porque ha crecido sin ningún sentido, “donde las familias viven en condiciones muy deplorables que no ayudan a la sana convivencia, la estabilidad y la paz”.

A la titular de la Sedatu le informó que el evento se organizó apenas con una semana de anticipación; y a Marina Arvizu le externó: “Gracias, Marina, por ilustrarnos en este tema tan importante, siempre aprende uno más en materia de equidad de género”.

Después continuó: “Hay que seguir trabajando de manera intensa para cumplir el sueño de una sociedad más incluyente, muchas gracias, amiga, por ello; es un tema indispensable para alcanzar la justicia social”. Más tarde, el gobernador quiso que los presentes fueran “testigos y testigas” del trabajo que se haría en el foro. Su discurso duró poco más de 18 minutos.

La exjefa de Gobierno de la Ciudad de México, Rosario Robles, habló hasta las 13:41 horas, pero antes afirmó que, en efecto, “las mujeres vivimos de manera diferente las ciudades, de la casa al trabajo, del trabajo al mandado”, con mayor vulnerabilidad en el espacio público que los hombres y con eventuales abusos sexuales.

-Meticulosa estrategia

En la entrevista final, tras el evento, el alcalde moreliano Alfonso Martínez Alcázar confirmaba las quejas de los policías de la capital, quienes dijeron no contar con armas ni patrullas -ni radios en algunos casos- para realizar sus labores, a lo cual el munícipe respondió que sí, que se trataba de una estrategia para la conformación del Mando Único (MU) en el municipio. Silvano Aureoles había abandonado la sala poco antes.

-El siguiente evento

Para las 14:00 horas (dos de la tarde) el tráfico llenaba las calles de esa ciudad que tiene una estrategia orgánica y sustentable para que sus policías bajen de peso. A las 14:48 horas (dos de la tarde con 48 minutos) en el Palacio Clavijero, para la Firma de Convenio e Instalación del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica (CEIEG), la gente se preguntaba si el mandatario estatal llegaría. Se había pactado a las 14:30 horas (dos de la tarde y 30 minutos) la firma.

Pasadas las 15:10 horas (tres de la tarde y diez minutos) el evento inició. Víctor Lichtinger Waisman, coordinador general de Gabinete y Planeación, habló de la importancia de los datos para los gobierno y para la sociedad. Luego habló un funcionario del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que hizo una presentación en Power Point y leyó cada una de las diapositivas.

Lichtinger Waisman volvió a tomar el micrófono y sintió la necesidad de justificar la ausencia de Silvano Aureoles: “Va a estar aquí para la firma al final del evento, está en giras con algunos funcionarios federales, se incorporará”.

Y mencionó nuevamente la importancia de la estadística, porque antes no se podía comparar lo que pasaba en un estado con lo que pasaba en otro, porque los datos se recopilaban con diferentes métodos: “Ahora ya se puede comparar a Michoacán con Querétaro, a Michoacán con Michoacán, a Michoacán con Guatemala…”, refería el funcionario.

Dos reporteros platicaban entre sí: “¿‘Irá a llegar Silvano? Tiene reunión en Uruapan”. “La otra vez sí aplazaron la firma de otro comité”. “¿Reunión de qué en Uruapan?”. “Del Grupo de Coordinación Michoacán”. Un fotógrafo fue a preguntarle al equipo de prensa y éste confirmó que Aureoles Conejo -claro que sí- llegaría.

“El gobernador está haciendo su entrada”, manifestó Víctor Lichtinger cuando parecía que los funcionarios ya no sabían qué más decir. Eran las 15:43 horas (tres de la tarde con 43 minutos). El evento debía iniciar a las 14:30 horas (dos de la tarde con 30 minutos).

Julio Santaella Castell, el presidente del Inegi, dijo -entre otras varias cosas- que le ayudaría a Michoacán a modernizar su base de datos, como ya hacía con otros tres estados de la República, y el gobernador dijo que se haría un Inegi en Michoacán para no andar improvisando. No se sabe con exactitud cuánto tardaron en decirlo, pero eran poco más de las 16:00 horas (cuatro de la tarde) cuando se acabó el acto.

Y la escena de Casa de Gobierno volvía a repetirse, pero con diferente funcionario: Florentino Coalla Pulido, delegado de la Secretaría de Gobernación (Segob) en Michoacán, aparecía absorto en la esquina, en la contemplación directa de algún embrujo similar a ése mediante el cual los primeros hombres debieron contemplar las hogueras de fuego a mitad de la noche. Luego de que los funcionarios acabaran de hablar y de que Coalla Pulido dejara de ver la pantalla de su celular, Silvano expresó a sus colaboradores maś cercanos: “Sé que ya van a comer…”. Y los integrantes de la mesa de trabajo comenzaron a dispersarse.

A las afueras, el equipo de prensa del gobernador indicaba que el mandatario no daría entrevista a los medios porque iba rumbo a Uruapan. Al bajar las escaleras, uno de los guardias del gobernador, de pie, en posición marcial, cuidando el umbral de una entrada, suspiró, como de cansancio.

“¿Día difícil, eh?”. “Día largo, más que difícil”, respondió el escolta. Eran como las 16:15 horas (cuatro de la tarde y 15 minutos).