La nula cultura jurídica del mexicano

Imagen: ACG

Morelia/Constanza Orozco

En el edificio rosa, en el Palacio De Justicia ‘José María Morelos’, en punto de las 17:30 dio inicio la entrevista exclusiva para la prensa, del conferencista Erick Daniel Hernández Rauda, donde se habló sobre este Nuevo Sistema De Justicia Penal y sus inconsistencias, materia en la que él es especialista.

Este acontecimiento fue de manera un tanto más breve en el espacio de la recepción de este edificio. Los medios fueron llegando uno a uno, colocaban sus grabadoras, sacaban sus cámaras y se ponían en posición. Levantaban la mano para pedir la palabra y las cuestiones tomaban, a momentos, un tono inquietante.

El Doctor en Derecho Penal contestaba con actitud relajada y natural, sin términos rebuscados ni pretenciosos, a cada pregunta que se la hacía, algunas de ellas inquisitivas. Habló sin titubeos de todas las fallas de este sistema y de las violaciones a los preceptos constitucionales que son base para éste.

El ambiente adoptó una tensión sutil al tocar temas como la corrupción en todos los niveles y filtros que se pasan en el proceso de denuncia criminal. El eco de las voces retumbaba en las paredes y al mismo tiempo quedaba encerrado solo en el espacio de la entrevista.

Después fue la conferencia. En el auditorio del palacio, ahora menos reporteros asistieron porque lo que había sucedido minutos antes fue un resumen bien detallado y completo de la conferencia posterior.

En pocos minutos el auditorio se llenó. Había un espacio destinado para la prensa y el resto era para el público en general, pero la asistencia superó las expectativas y los asientos reservados para reporteros y fotógrafos se llenaron por personas que asistieron por méritos personales.

Comenzó abordando los cuestionamientos del Sistema de Justicia Penal y, las propuestas para su reforma y la validez de éstas. Entre otras cosas que manifestó, declaró su preocupación personal y que afirmó debería de ser general, sobre la falta de conocimiento sobre la Constitución y la prácticamente nula cultura jurídica de la población.

Señaló que para lograr el conocimiento básico es fundamental el correcto uso de los códigos penales. Dejó como reflexión que la reforma que hay que hacer no es un cambio de fondo, porque eso significaría modificar la Constitución. Lo que él considera que se requiere es la evolución del sistema operativo de los procedimientos. Eliminó la posibilidad de que la «capacitación» sea una medida necesaria para iniciar la mejora en esta propuesta: «Eso sería pérdida de tiempo», dijo, “ya que la capacitación ya la tuvieron… Todos. Lo que ahora se requiere es la profesionalización para la correcta ejecución de los deberes correspondientes a cada función”.

Con cada idea, cada suspenso en la charla, las personas que calladas recibían las propuestas, asentían con la cabeza en señal de aprobación y comprensión. Se nos repartieron unas hojas donde podíamos hacer una pregunta al doctor respecto a dudas personales sobre el Nuevo Sistema, las reformas, el código penal y la conferencia en general. Muchas fueron hechas antes de que concluyera la ponencia y llegaron a ser sus respuestas repetitivas, pero al mismo tiempo enriquecedoras. Con la misma actitud amable dio por concluida la conferencia, agradeció la asistencia y se retiró.