Morelia/Leticia Florián
Una vez a la semana es la oportunidad para los habitantes de Villas del Pedregal para reunir agua, sin embargo en algunas ocasiones tiene que sobrevivir sin el servicio hasta por quince días, lo que ha propiciado un problema social entre los vecinos que buscan a toda costa obtener el vital líquido.
“Ahora no tenemos suficiente con que se metan a robar a la casa, ya también se roban el agua de los tinacos”, narró Odín García Juárez, presidente del Comité del Agua Potable en el fraccionamiento, al señalar que se han suscitado casos en que la gente se pelea arriba de los edificios por el agua, luego de que intentan sustraer el líquido de los vecinos.
En las viviendas de dicho fraccionamiento es frecuente ver las mangueras conectadas a la llave o las de otros vecinos para poder obtener el agua, y aunque aseguró que no se justifica, lo calificó como entendible ante la desesperación que viven por carecer de agua para solventar sus necesites personales o las de sus familias.
En las escuelas, consideró la situación asciende a un problema de insalubridad con riesgo de infecciones e incluso de una posible pandemia, ya que en la Centenario de la Revolución acuden 700 niños por la mañana y 720 por la tarde, quienes tienen que hacer sus necesidades sobre lo que ya hicieron.
En tanto que en la escuela José Vasconcelos, el escenario es peor que la de una escuela de palitos, pues al no contar con un plantel se tiene que rentar casas, derivado de que la constructora no reservó suficientes espacios para infraestructura educativa.
Esos niños, lamentó, se arriesgan a contraer una infección, ya que pensar que durante el tiempo que están en el plantel al menos una vez acudan al sanitario, son 700 descargas por turno, lo que implicará en breve graves problemas de salud.





