Morelia, Mich. | Acueducto/Juan Ignacio Salazar.- La disputa por la candidatura a la presidencia municipal de la capital michoacana, podría representar para Morena y su candidato a la gubernatura, Raúl Morón Orozco, la joya de la corona o el descarrilamiento de una elección que esperan sea de mero trámite en Michoacán.
En este momento, “no hay nada para nadie”, han referido en sistemáticas ocasiones el delegado nacional de Morena, Felipe Rodríguez y el dirigente estatal José Apolonio Albavera.
El nerviosismo, se ha apoderado de los equipos de diversos actores que buscan la designación, sobre todo, luego de que el vocero del partido guinda Martín López, adelantó que la tómbola en la que se definió el género para Morelia “será encabezada por un hombre…”.
La “guerra sucia” contra el también legislador michoacano Carlos Torres Piña, quien aspira a la alcaldía moreliana, se hizo evidente en redes sociales por lo que será necesario que para prevenir que el proceso de selección de candidato no descarrile, se busque una candidatura de unidad y se salte el procedimiento de encuesta.
Alfredo Ramírez Bedolla, otro de los fuertes aspirantes al Ayuntamiento de Morelia ha sumado liderazgo a su proyecto como el de Gulianna Gugarinni, Juan Carlos Barragán y ahora el del senador Casimiro Méndez, hombre cercano a Cristóbal Arias, quien renunció a Morena para irse a Fuerza por México en busca de la candidatura al gobierno estatal.
Sin embargo, Torres Piña, quien se registró también como aspirante ha logrado obtener apoyo de empresarios, diputados locales, líderes sindicales y sociales e integrantes de la sociedad civil, lo que equilibra su balanza en el proceso de negociación por la candidatura.
“Confió en el que el proceso interno de selección de candidato o candidata sea fraterno y civilizado y que al final prevalezca la unidad para competir contra la derecha”, dijo en una reunión con empresarios, quien reiteró que “se requerirá de unidad, organización y disciplina para enfrentar este proceso electoral que será muy competido y peleado milímetro a milímetro”.





